Gobierno elimina el registro de operadores lácteos antiguo
El Gobierno nacional decidió quitar el Registro de Operadores Lácteos, una herramienta que estaba funcionando desde 2006, destinada a registrar y controlar a todos los actores de la producción, industrialización y comercialización de leche y sus derivados. Esta decisión se oficializó el viernes con la Resolución 81/2026, emitida por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía.
La resolución señala que, con el tiempo, el registro había perdido su utilidad y ya no tenía un marco jurídicamente sólido para cumplir con funciones de fiscalización o imponer sanciones. En otras palabras, el Gobierno consideró que no había suficientes certezas legales para llevar a cabo controles adecuados en el sector lácteo.
El Gobierno eliminó el Registro de Operadores Lácteos
Un aspecto destacado en la resolución es que, en los últimos años, quedó claro que el registro no era operativo. La falta de mecanismos eficaces para el control y la imposición de sanciones hacía que no se pudiera garantizar la actualización ni la veracidad de la información presentada por los operadores. Esto significa que la administración quedó sin herramientas para verificar realmente lo que estaba ocurriendo en el sector.
El texto oficial también menciona que el registro se había vuelto un trámite “meramente declarativo”. Esto quiere decir que su continuidad solo representaba un gasto administrativo sin provecho real en el control comercial de la industria láctea.
La decisión del Gobierno también se encuentra dentro de un contexto más amplio de desregulación, impulsado por el DNU 70/2023. Este decreto busca aumentar la competitividad económica del país eliminando restricciones que se consideran innecesarias. Con esta acción, se eliminarían prácticas que, a largo plazo, podrían resultar costosísimas para la administración sin ofrecer beneficios significativos en el control.
Argentina se consolida como tercer mayor exportador del agro, con el impulso de tres cultivos
En otro tema, Argentina ha alcanzado un puesto importante en el contexto agrícola global, consolidándose como el tercer mayor exportador mundial de commodities agrícolas en la campaña 2024/25. Este crecimiento se debe, en gran parte, al buen desempeño de la soja, el maíz y el trigo. De acuerdo a un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el país ha exportado 97,5 millones de toneladas, solo superado por Brasil y Estados Unidos.
Esto resalta el papel crucial del sector agroexportador dentro del comercio exterior argentino, donde el complejo oleaginoso-cerealero sigue siendo la principal fuente de ingreso en divisas. Datos del INDEC muestran que este sector, incluyendo biodiéseles y derivados, representó el 38,9% de las exportaciones argentinas en 2025, con la harina de soja, el aceite de soja y el maíz situándose entre los productos más relevantes.