Gobernadores responden a Milei sobre recortes y tasas
El presidente Javier Milei, en su tercera apertura de sesiones ordinarias ante el Congreso, hizo un llamado contundente a las provincias y municipios. Pidió que se sumen a la movida de reducir impuestos locales. Sin embargo, la respuesta de algunos funcionarios de áreas económicas fue clara: “No tenemos margen”. Esto refleja el panorama complicado en el que muchas provincias se encuentran, con un consumo en baja y una caída pronunciada en las transferencias federales.
Durante su discurso, que se extendió por más de una hora, Milei resaltó el logro de haber presentado un “primer presupuesto sin déficit fiscal en 100 años” y mencionó algunas de las reducciones impositivas que ya se implementaron, como la eliminación de impuestos internos sobre autos y motos. “Ya bajamos impuestos a autos y motos, y ahora es momento de que las provincias y municipios hagan su parte”, dijo el presidente, quien días atrás presentó una herramienta digital llamada “Reportá una tasa” para que los ciudadanos puedan denunciar aumentos en tributos locales.
No obstante, las opiniones de funcionarios de varias provincias del Norte Grande fueron unánimes: “Es imposible” realizar cambios en la recaudación. Ellos dependen de esos recursos para cubrir los baches que dejó la Nación al detener el envío de partidas para obras, educación y salud. Un funcionario del NOA aclaró que, pese a las leyes vigentes, los recortes en partidas son una realidad. “Los judicializamos, pero la Justicia tiene sus tiempos, y nosotros lidiamos con necesidades diarias”, añadió.
La situación se torna aún más crítica, ya que la recaudación, tanto la propia como la que debe coparticipar la Nación, está cayendo. “Estamos en un callejón sin salida”, expresó un funcionario. En medio de todo, la prioridad sigue siendo pagar sueldos a tiempo y garantizar los servicios de salud y educación. La situación es complicada, y lo demás queda en un segundo plano.
Por su parte, Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, indicó que las provincias también deben hacer su parte. Pero no dejó pasar la oportunidad de criticar los impuestos distorsivos que aún se mantienen. Mencionó ejemplos como el impuesto al débito y al crédito, que considera una carga, y el impuesto a los combustibles, que no parece redistribuirse adecuadamente entre la población.
Cornejo abogó por una reforma fiscal que replantee el esquema de redistribución de la coparticipación federal. Su idea es premiar a las provincias que gestionan bien sus recursos.
En caída libre
Mientras el Gobierno presiona por más reducciones impositivas, los números fiscales de febrero muestran una situación preocupante para las finanzas provinciales. Según un estudio, las transferencias automáticas a provincias y CABA cayeron un 7,5% real en comparación con el año anterior, y la caída mensual fue del 9,5% respecto a enero.
Lo que más inquieta es el desplome del IVA, que retrocedió un 13,1% de forma interanual, lo que refleja un debilitamiento del consumo interno. También hubo caídas significativas en los impuestos internos y Ganancias. Este escenario de caída en la coparticipación federal —que representa el 91% de las transferencias automáticas— no da tregua.
El contraste
Milei dijo en el Congreso que el gasto primario había disminuido un 30% en términos reales durante 2024 y que la inflación había bajado drásticamente. Aseguró que la economía estaba empezando a repuntar, con un crecimiento del 6,6% en 2024 y un 3,3% en 2025.
Sin embargo, las cifras de recaudación no acompañan este optimismo. El inicio de 2026 se perfila como uno de los peores desde 2018, en cuanto a transferencias automáticas. Existen alertas sobre el creciente estancamiento de la economía, con despidos en aumento, cierres de empresas y un deseo de abrir más importaciones, lo que agudiza aún más la situación en el territorio nacional.