Empresarios de Buenos Aires piden alivio fiscal y cambian tasas
En medio de un clima complicado para la industria, los empresarios de la provincia de Buenos Aires están empezando a trazar una estrategia que tiene dos frentes. Primero, buscan mejorar la competitividad en medio de una recesión, y segundo, aliviar la carga impositiva. En la mesa de discusión, se proponen la eliminación de Ingresos Brutos para la producción y la judicialización de tasas municipales que consideran excesivas.
La situación actual es preocupante. En el territorio que gobierna Axel Kicillof, ya se siente el impacto de la baja del consumo, la pérdida de empleo y el cierre de empresas. Todo esto tensa no solo el tejido productivo, sino también la recaudación provincial.
La apertura comercial parece traer beneficios a corto plazo para ciertas industrias, pero esto también afecta al entramado local. “Estamos en un momento de canibalización de mercado. Sabemos que importar perjudica nuestra propia cadena productiva, pero a veces es la opción más viable”, comentó un referente del sector. Esta frase refleja la contradicción que viven muchas empresas: mientras buscan reducir costos, las importaciones generan incentivos que tocan de cerca a la producción local.
El desafiante contexto económico de la Provincia de Buenos Aires
La situación se enmarca en un contexto cada vez más adverso. Desde noviembre de 2023, se han perdido 21.938 empresas en todo el país. Según datos del Ministerio de Economía de Buenos Aires, a cargo de Pablo López, en nuestra provincia la caída fue de 5.832 unidades productivas en el mismo lapso. Esto significa que, en promedio, siete empresas cierran cada día en Buenos Aires desde fines de 2023.
Además, esta tendencia muestra que no solo hay una caída, sino también un cambio de dirección. Luego de una recuperación post-pandemia, que llevó el total de empresas a casi 520.000 a nivel nacional, ahora se observa un descenso que coloca el total alrededor de 490.000. En la Provincia, el número cayó a aproximadamente 147.665, marcando una baja sostenida durante dos años consecutivos.
El mercado laboral también se ve afectado. Desde diciembre de 2023, se han eliminado más de 270.000 puestos de trabajo registrados en el país. Solo en 2024, la pérdida fue de 170.976 empleos, y la tendencia continuó en 2025, con una reducción de 106.232 adicionales.
Los dos pilares clave en el plan de los industriales bonaerenses
Frente a este panorama, los industriales están impulsando un plan para reducir la presión tributaria y mejorar la competitividad de sus productos. El primer eje del plan se enfoca en la eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos aplicado a la industria. Aunque ya se ha hablado con el Gobernador, faltan detalles sobre cómo se implementará, ya que esto podría generar un hueco fiscal que la Provincia no puede sostener.
Un informe de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) respalda esta propuesta, señalando que Buenos Aires es una de las jurisdicciones con mayor presión tributaria en el país, similar a Santa Fe y Córdoba, alcanzando el 10,1% del valor agregado bruto de las cadenas productivas.
En particular, para el sector industrial, la carga se eleva a 4,7%, un punto más que en provincias comparables. Este nivel se debe en parte a cómo se calcula el impuesto: se aplica sobre el valor bruto de producción, lo que puede amplificar su impacto en toda la cadena, especialmente en la compra de insumos intermedios.
Los datos oficiales muestran que la recaudación atribuible a la industria en 2024 fue de $1,67 billones, equivalente al 13,4% del total. Sin embargo, la recaudación informada fue de $7,45 billones, lo que sugiere una elevada evasión y gasto tributario, estimado en torno al 40%. Aun así, por las características del sector, este desvío es menor que en otros rubros.
En cuanto al segundo pilar de la estrategia empresarial, se centra en el ámbito municipal. Allí, la mirada está puesta en la judicialización de tasas consideradas “excesivas y distorsivas”. Un ejemplo es el municipio de Pilar, donde la tasa de seguridad e higiene del 4,5% se suma a una tasa ambiental del 2%, marcando una carga total del 6,5% sobre la actividad.
Situaciones parecidas ocurren en otros distritos: Quilmes aplica una tasa de 3,74% y Hurlingham, una del 3,50%. Incluso en provincias como Catamarca o Córdoba, se ven tasas elevadas, como en San Fernando del Valle de Catamarca (3,30%) y Río Cuarto (3,40%). Estos niveles de presión impositiva hacen que muchos en el sector privado lleguen a calificar Misiones como una especie de “aduana paralela”, a causa de sus estrictas retenciones y mecanismos de pago anticipado de Ingresos Brutos.