El uso de la Inteligencia Artificial no justifica despidos unilaterales
La reciente determinación del Tribunal Popular Intermedio de Hangzhou en China ha llamado la atención por su implicación en el mundo laboral. Todo comenzó con Zhou, un trabajador que fue contratado en 2022 para supervisar el control de calidad mientras alimentaba un modelo de inteligencia artificial. Sin embargo, la empresa decidió que era más eficiente reemplazarlo por un sistema de IA, lo que implicó también su reasignación a un puesto inferior y una reducción salarial de aproximadamente el 40%. Ante esta situación, Zhou se mostró resistente y la compañía optó por rescindir su contrato, ofreciéndole una indemnización que él consideró insuficiente. Así, comenzó una disputa legal.
El tribunal, en su análisis, hizo hincapié en que la implementación de la IA no puede ser una excusa válida para una reestructuración interna o un cambio significativo en las condiciones laborales, como lo son las fusiones o reubicaciones de personal. También subrayó que asignar un salario mucho menor al trabajador representa un acto “no razonable”, lo que pone de relieve las responsabilidades sociales que tienen las empresas. No se puede despedir a alguien simplemente porque se implemente una nueva tecnología.
Este fallo es relevante en un contexto chino donde tres fuerzas chocan: el Partido Comunista, que busca mantener la estabilidad laboral; las empresas nacionales, incentivadas a dominar tecnologías avanzadas; y la juventud china, que enfrenta un panorama de desempleo creciente.
Ola de despidos por la inteligencia artificial
En Estados Unidos, los primeros datos de este año sugieren que la tendencia de despidos vinculados a la IA se mantiene. Aunque el número de despidos todavía es moderado en comparación con el tamaño del mercado laboral norteamericano, hay analistas que advierten que esto podría afectar el consumo en la economía más grande del mundo.
La consultora Challenger, Gray & Christmas estimó que la IA fue mencionada como la causa de 54,836 despidos en el sector privado de EE. UU. en 2025, representando más de un tercio de los despidos registrados en el sector tecnológico. Estas cifras están generando preocupación, ya que el sector tecnológico se está ajustando al desarrollo e implementación de la inteligencia artificial a un ritmo vertiginoso, algo que ha llevado a una ola de despidos en este ámbito.
Recientemente, RationalFX indicó que en el primer trimestre de 2026 se registraron 78,557 despidos en el sector tecnológico a nivel global, de los cuales casi el 49% fueron directamente atribuidos a la adopción de la IA. Esta situación resalta la precariedad en la que pueden encontrarse muchos trabajadores en el futuro cercano.
La inteligencia artificial avanza en el trabajo: ya la usa el 57% de los argentinos y crece el temor al reemplazo
En Argentina, el panorama es similar. Un estudio reciente reveló que el 57% de los trabajadores utiliza inteligencia artificial en su rutina diaria. Esta cifra ha crecido, y muchos reconocen las ventajas que trae esta tecnología al trabajo cotidiano. De hecho, el 99% de los encuestados considera que la IA es una herramienta útil o muy útil.
Sin embargo, junto a esta adopción viene un aumento en el miedo sobre cómo la IA afectará el empleo. El 41% de los trabajadores cree que en el corto plazo, la tecnología reemplazará tareas humanas, un incremento que no se puede pasar por alto. En el ámbito de recursos humanos, la preocupación es mayor: el 68% de los especialistas piensan que algunos perfiles laborales desaparecerán. A pesar de estos temores, solo el 16% de las organizaciones han reconocido haber reemplazado puestos de trabajo por sistemas tecnológicos, lo que sugiere que la transición puede ser más lenta de lo que muchos temen.