El S&P Merval en dólares sube 3% en julio, riesgo país cambia
El BCRA tuvo un mes intenso en julio al comprar u$s2.162 millones y sumar un total de u$s13.327 millones en lo que va del año. Esto a pesar de que se interrumpió una racha de 135 días con saldo positivo. Durante ese tiempo, las reservas se mantuvieron alrededor de u$s49.000 millones. La directora del FMI, Kristalina Georgieva, elogió esta situación durante su visita a Buenos Aires, instando a que se continue con las compras. Pero hay un tema pendiente: Argentina debe pagar más de u$s2.700 millones al FMI hasta fin de año.
Otra noticia relevante llegó el 30 de julio, cuando Javier Milei presentó al Congreso la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Este proyecto busca centrarse en la estabilidad monetaria, prohibir el financiamiento al Estado y modificar aspectos clave relacionados a la estructura interna del BCRA. Han introducido lo que se llama un “grillete fiscal”, que activaría ajustes automáticos del gasto ante déficits prolongados.
Desde Guardian Capital opinan que esta iniciativa marca una de las señales más potentes en términos institucionales desde que comenzó el programa. Sin embargo, advierten que su aprobación no es segura, especialmente en un año preelectoral como el que vivimos.
En cuanto a la actividad económica, el EMAE de mayo mostró una caída mensual del 0,5%, pero un leve crecimiento interanual de 0,2%. Los sectores de agro, minería y energía estuvieron en crecimiento, mientras que la industria y el comercio permanecieron débiles. A pesar de esto, las exportaciones alcanzaron cifras récord de u$s9.537 millones, lo que ayudó a que la balanza comercial registre un superávit de u$s3.504 millones durante treinta meses consecutivos.
Las energéticas tiran del S&P Merval
El S&P Merval tuvo un buen cierre en julio, con 13 de sus 20 acciones en alza, avanzando un 4% en pesos y un 3% en dólares. Todo esto se dio en un contexto de estabilidad cambiaria y el impulso de las acciones energéticas. Sin embargo, el índice se movió lateralmente alrededor de los u$s2.100, y muchos anticipan que la próxima temporada de balances podría romper con esta dinámica.
YPF lideró las subas con un incremento del 14%, seguida por Metrogas (+12%), Edenor (+8%) y Pampa Energía (+8%). En contraste, hubo caídas en Transener (-5%) y Grupo Valores (-5%). El sector energético mostró un promedio de mejora del 6%, liderado por empresas como YPF, TGS y Comercial del Plata.
Esto se debe en parte a un aumento en la producción y a que el petróleo ha subido de precio. En el segundo trimestre, el Brent promedió u$s96,68 por barril, un 44% más que el año anterior. Restringido por tensiones geopolíticas, el mercado se volvió más volátil.
IEB mantiene una visión favorable sobre YPF, señalando su enfoque en shale y el proyecto de Argentina LNG. Al mismo tiempo, la empresa está generando producción récord, lo que augura un buen futuro.
Con todo este panorama, IEB decidió mantener un 40% de su cartera local en Oil & Gas y 30% en reguladas, apostando fuertemente por los sectores que denotan crecimiento.
Soberanos bajo presión y riesgo país en alza
El mercado de renta fija tuvo un comportamiento dispar. Mientras los soberanos en dólares quedaron presionados, la deuda provincial en hard dollar y los instrumentos en pesos terminaron con rendimientos positivos.
Los Globales cayeron un 0,89% en promedio, con descensos notables en varios bonos. Por su parte, el riesgo país subió un 2%, interrumpiendo una caída sostenida desde abril, ubicándose cerca de los 430 puntos.
Justina Gedikian, especialista de Cohen, menciona que hay un límite a la compresión del riesgo país, sobre todo ante la incertidumbre electoral que se avecina. Mientras no se aclare el panorama político, la relación riesgo-retorno no es favorable.
Se aconseja seguir en el tramo corto; por ejemplo, el AO27 se destaca con una TEA del 3,9% y cupones mensuales de 6%. Gedikian también sugiere diversificar con bonos corporativos y subsoberanos a largo plazo, destacando las oportunidades en Córdoba, Santa Fe y CABA.
Condiciones globales marcan la pauta
El mes de julio estuvo marcado por la geopolítica, las decisiones de los bancos centrales y la temporada de balances. La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a poner al petróleo en el centro, llevando a un aumento de 20% en su precio, lo que renovó temores de inflación. A pesar de eso, el petróleo se estabilizó cerca de los u$s90.
Por su parte, la Reserva Federal mantuvo sus tasas en el rango de 3,50%-3,75%, reflejando un enfoque más restrictivo en medio de un entorno incierto. No obstante, Wall Street tuvo un cierre negativo, con el S&P 500 cayendo un 1% y el Nasdaq un 4%, principalmente por las dudas en torno a las inversiones en inteligencia artificial.
Los resultados de las grandes empresas también tuvieron una reacción variada. Mientras Microsoft reportó un crecimiento sólido, otras como Alphabet y Meta enfrentaron caídas significativas, mostrando que los inversores están buscando mayor eficiencia.
Qué mirar en agosto
Mirando hacia adelante, agosto se centrará en el tratamiento legislativo de la reforma del BCRA y otros cambios que anunció el Gobierno. En este contexto, las expectativas electorales comenzarán a influir en las decisiones de los inversores.
En la esfera financiera, la capacidad del Tesoro para manejar vencimientos en pesos y la acumulación de reservas serán claves para definir la trayectoria del riesgo país en el segundo semestre. A nivel externo, el precio del petróleo, el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las decisiones de la Fed también influirán en el clima para los activos emergentes.