El sindicalismo se opone a la reforma laboral y se dirige a gobernadores
El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que incluye a ATE, UOM, Aceiteros, Aeronáuticos, y las centrals CGT Regional y CGT Córdoba, se movilizó este jueves en Córdoba contra el proyecto de reforma laboral que el Gobierno está impulsando. Esta fue la primera de varias marchas planeadas, con una próxima cita en Rosario para la semana que viene. Los sindicatos afirman que esta reforma “favorece a los grandes grupos concentrados de la economía”, y critican que afectará los derechos de los trabajadores.
Desde temprano, el centro de Córdoba fue un verdadero desfile de gremios, estudiantes, organizaciones sociales y jubilados, todos unidos para expresar su descontento frente a las oficinas del gobierno provincial. La marcha tomó un giro tenso cuando la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se topó con un vallado policial en las cercanías de la Casa de Gobierno, conocida como el Panal. Esta situación llevó a la policía a usar gases lacrimógenos, lo que forzó a los manifestantes a cambiar su ruta hacia el Boulevard Perón.
Antes de la movilización, los líderes sindicales ofrecieron una conferencia de prensa. Allí presentaron un documento titulado “No al pacto contra las y los trabajadores”, donde detallaron los reclamos que se visibilizaron en las calles de Córdoba. Este texto, firmado por más de 60 sindicatos, denuncia que la discusión legislativa se enfoca en la “entrega de derechos históricos a cambio de migajas”, comprometiendo así el futuro del trabajo en el país.
Una de las críticas más relevantes fue que no hay elementos en este proyecto que promuevan la creación de empleo o mejoren la calidad del trabajo. Al contrario, se sostiene que responde a un modelo que promueve salarios bajos y empleo precario, buscando debilitar la organización sindical. Esto se vincula con la posible privatización de empresas públicas y el desmantelamiento del tejido productivo.
Presión a los gobernadores
Los líderes sindicales también aprovecharon la conferencia para enviar un mensaje directo a los gobernadores, comenzando por Martín Llaryora de Córdoba. Si bien se había anticipado una reunión entre él y la cúpula de la CGT, finalmente no se concretó, lo que generó incertidumbre. Uno de los principales referentes, Daniel Yofra, expresó que esta reforma es “en contra de los trabajadores”, creada por los patrones para su propio beneficio.
Yofra hizo hincapié en que “no cambiará nada”, dado que el verdadero problema es económico, lo que se traduce en la falta de empleo y el cierre de industrias. En los últimos años, se han perdido miles de puestos laborales y cerrado numerosas empresas, lo que agrava aún más la situación en las provincias.
Por su parte, Hugo “Cachorro” Godoy, de la CTA, subrayó que esta reforma destruirá las economías regionales, afectando a todos aquellos que dependen de ellas. Durante su intervención, citó que 278.000 trabajadores formales fueron despedidos en dos años, y destacó cómo esta ley podría facilitar despidos masivos, perjudicando la vida de muchas familias argentinas.
“No se haga el distraído”
El secretario de la UOM, Abel Furlán, también se sumó al debate, afirmando que la lucha de los trabajadores en Córdoba es evidente y significativa. Subrayó que antes de discutir cualquier cambio a la legislación laboral, “hay una emergencia que no admite más demoras”. Aseguró que el salario mínimo actual no permite vivir dignamente y que se está forzando a los jóvenes y a los jubilados a trabajos precarios para llegar a fin de mes.
Furlán instó a Llaryora: “No se haga el distraído, ni traicione la historia de esta provincia”. También advirtió que si los legisladores del gobernador apoyan esta reforma, enfrentarán un costo político.
La próxima movilización del FreSU está programada para el 10 de enero en Rosario, donde buscarán que el gobernador Maximiliano Pullaro tome una posición en contra de esta reforma laboral. Al día siguiente, se tratará el proyecto en el Senado y se prevé un paro nacional y una manifestación frente al Congreso, que se espera sea muy concurrida. Al parecer, no se descartan nuevas movilizaciones en otras provincias.
Se amplió la brecha
Un día antes de la movilización, la diputada nacional peronista Natalia de la Sota se reunió con los dirigentes gremiales que apoyarían la marcha. Esta encuentro tuvo lugar en la sede de la UOM. Aunque no pudo asistir a la movilización por compromisos previos, De la Sota aclaró su postura en contra del proyecto.
Su intención es distanciarse del peronismo cordobés, apoyando a los sindicatos que contestan la actual gestión. En sus redes sociales, comentó que este proyecto “es un claro intento de legitimar la precarización laboral” y enfatizó que cualquier reforma laboral debe hacerse con la participación activa de los trabajadores.