El Senado aprueba el pliego de Michelli en sesión polémica
Fue un día intenso en el Senado. Patricia Bullrich sorprendió a todos al incorporar, casi de improviso, un buen número de pliegos justo antes de la sesión, lo que encendió un verdadero debate en el recinto.
Pasadas las 11 de la mañana, comenzaron los trámites para dar media sanción a varios proyectos libertarios y aprobar decenas de pliegos. Sin embargo, en la reunión previa, los líderes de distintas bancadas habían acordado avanzar con 50 de los 73 pliegos que ya tenían dictamen. Pero al inicio de la sesión, un listado empezaba a circular, revelando que la cifra real era de 73.
Esta novedad no solo sorprendió a los propios aliados de Bullrich, sino también a la oposición y hasta a la presidenta del Senado. Desde la Casa Rosada, argumentaron que las decisiones no estaban completamente cerradas desde el día anterior y que todo había tomado un giro inesperado ese mismo día.
La vice, Villarruel, intentó aclarar la situación a los medios presentes en los pasillos del Senado. Al ser consultada sobre el aumento en la cantidad de pliegos, su respuesta fue directa: “Esto no es serio. Estamos hablando de jueces, no de caramelos en un quiosco”.
El peronismo se lanzó contra Bullrich
Varios senadores del bloque peronista no se quedaron callados. “¿Para qué hacemos la Labor Parlamentaria si luego cambian todo a último momento?”, se preguntó Juliana Di Tullio. José Mayans, presidente de un interbloque, denunció que con esa jugada se había violado el acuerdo parlamentario. Para él, lo que sucedió olía a “podrido”, y no dudó en criticar el accionar de Bullrich.
También apuntó a Juan Carlos Pagotto, presidente de la comisión de Acuerdos, quien había detenido el avance del pliego de la jueza Verónica Michelli, tras conocer que era cuñada de un periodista que investiga posibles irregularidades en el entorno de Milei.
Villarruel afirmó que el listado de pliegos había cambiado media hora antes de que comenzara la sesión, una situación que ni ella ni el equipo de la Secretaría Parlamentaria conocían. La tensión en el ámbito era palpable.
La defensa de Bullrich
Después de varias críticas, Bullrich tomó la palabra, buscando calmar las aguas. Afirmó que “no hubo mala fe” en lo sucedido y explicó que seleccionar a 50 pliegos era complicado porque los demás se sentían desmerecidos. Además, se distanció del pliego de Michelli, alegando que no estaba en condiciones de ser tratado.
Pidió un cuarto intermedio para que las partes pudieran llegar a un acuerdo, insistiendo en que no había intención de dejar de lado ningún pliego. Quería que todo se manejara de manera racional.
Un acuerdo inesperado sobre el pliego de Michelli
Luego de una hora de receso, los senadores lograron acordar cómo proceder tras el revuelo. Finalmente, se decidió tratar los 73 pliegos, incluido el de Michelli. Antes de esto, el dictamen de Michelli había estado en un limbo, ya que no había sido girado al área correspondiente para su votación.
A última hora, el peronismo propuso que, además de los pliegos, se habilitara el tratamiento sobre tablas del de Michelli, que requería dos tercios. Así fue como todos los pliegos, incluido el de Michelli, fueron aprobados, lo que le significó a Bullrich un nuevo triunfo.
La mayoría de los pliegos se votaron por unanimidad. Sin embargo, Bullrich, en un giro inesperado, anunció que se abstendría de votar en contra de Michelli, argumentando que no se podían tomar decisiones disciplinarias basadas en relaciones familiares. Reconoció que se abstenía en este caso por considerar que era injusto que la decisión de Milei respondía a la relación familiar de la jueza con un periodista que investiga al círculo cercano.
Y así, la votación finalizó con un claro apoyo: 44 a favor y 18 en contra.