el PRO contempla respaldar una sesión en su contra

La situación política en Argentina está más tensa que nunca, especialmente con el foco puesto en el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Mientras desde la Casa Rosada prefieren no pronunciarsi sobre el futuro del funcionario, varios bloques de la oposición están moviendo ficha en el Congreso. Están poniendo en marcha iniciativas tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, buscando que Adorni dé explicaciones públicas y, si es necesario, avanzar con una moción de censura.

El 27 de junio se avecina una sesión especial en la Cámara de Diputados que puede ser clave. En el temario se incluyen pedidos de informes, interpelaciones y, por supuesto, proyectos relacionados con la posible censura de Adorni. Todo esto surge en medio de las críticas por inconsistencias en sus declaraciones juradas, un tema muy candente en este momento.

Un dato interesante es la postura del PRO. Aunque aún no han definido formalmente su posición, en el espacio reconocen que están esperando una decisión del Ejecutivo respecto a Adorni. No cierran la puerta a facilitar el quórum para permitir el debate, lo que sería un aviso claro para el oficialismo. Hasta ahora, el Gobierno había sabido contener a sus aliados en el Parlamento, pero esto podría cambiar rápidamente.

En la UCR, el tema también se está cocinando. Tienen una reunión del interbloque Fuerzas del Cambio, donde se discutirán las estrategias a seguir frente a las peticiones de la oposición.

El Senado también se suma

La ofensiva no se queda solo en la Cámara baja. El interbloque peronista en el Senado, bajo la conducción de José Mayans, ya ha presentado un proyecto para convocar a una sesión especial destinada a interpelar a Adorni y debatir una moción de censura.

Según la iniciativa, el jefe de Gabinete tendría un plazo máximo de siete días para presentarse ante la Cámara alta. Y si decide no hacerlo, el Senado podría seguir adelante con el debate igual. Desde Unión por la Patria argumentan que hay “irregularidades, omisiones y rectificaciones” en su información patrimonial, y esto es lo que buscan utilizar para justiciar la convocación.

Un camino legislativo complejo

Sin embargo, la oposición no la tiene fácil. Aparte de la presión política que están ejerciendo, hay un gran obstáculo reglamentario: las interpelaciones y las mociones de censura requieren mayorías especiales de dos tercios cuando llegan al recinto sin dictamen de comisión. Y ese número hoy parece lejano.

Por lo tanto, el objetivo más inmediato de los bloques opositores es lograr el quórum y conseguir que las comisiones que corresponden tratén sus proyectos. Si lo logran, el oficialismo tendría que abrir el debate en espacios que hasta ahora han estado cerrados para estas iniciativas.

Este proceso podría llevar varias semanas y mantener el tema en la agenda política. Algunos sectores de la oposición creen que seguir hablando de esto desgastará constantemente al Gobierno de Javier Milei, independientemente de lo que finalmente pase con Adorni en el Gabinete.

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