el precio de un auto de buena calidad y su creciente abandono
Los especialistas coinciden en que no hay una bicicleta única para todos. La elección correcta depende del uso diario, el estado de las calles, la frecuencia de uso y el espacio donde la guardarás.
Para quienes recorren calles asfaltadas a diario, las bicicletas urbanas son una excelente opción. Su diseño permite una posición de manejo cómoda y su mantenimiento es bastante sencillo. Además, se han vuelto muy populares entre familias y jóvenes, ya que combinan confort y costos de uso bajos.
En ciudades donde las calles están deterioradas, las mountain bikes destacan. Tienen una estructura resistente y cuentan con suspensión, lo que ayuda a enfrentar calles con baches, adoquines o ripio con mayor seguridad y comodidad.
Si usas distintos medios de transporte, las bicicletas plegables son perfectas. Se pueden subir al tren, al subte o guardar en departamentos pequeños sin problemas.
No podemos olvidar las bicicletas eléctricas, que están cambiando el juego. Con su asistencia al pedaleo, permiten recorrer distancias más largas sin esforzarse demasiado, lo que las hace muy atractivas, sobre todo para aquellos que antes dependían del automóvil.
Carolina Vairo, experta de Vairo Bikes, comenta que la elección debe basarse en el uso que se le dará a la bicicleta. “No hay una bicicleta mejor, sino la más adecuada para cada necesidad”, dice. Al analizar la distancia, el tipo de calles y la frecuencia de uso, es más fácil hacer una compra acertada.
Cuánto cuesta una bicicleta de buena calidad
La diferencia de precio entre un modelo básico y otro más equipado puede ser significativa. Los expertos sugieren pensar en la compra como una inversión a largo plazo, no solo como un gasto inicial.
Para las bicicletas urbanas, los precios comienzan aproximadamente en $600.000 y pueden llegar hasta $1.200.000, dependiendo de la transmisión y otros componentes.
Las mountain bikes tienen un rango más amplio: van desde $900.000 hasta $2.500.000 según el equipamiento.
Las plegables están entre $900.000 y $1.600.000, mientras que las eléctricas inician alrededor de $1,5 millones y pueden superar los $5 millones en modelos que ofrecen más autonomía y potencia.
Granero resalta que una bicicleta urbana de buena calidad puede encontrarse entre $600.000 y $800.000, y que, aunque parezca caro, es una compra que vale la pena. Evitar modelos de baja calidad es clave, ya que una bicicleta confiable puede hacer que ahorres en reparaciones a futuro.
Mantener una bicicleta cuesta muy poco frente al automóvil
Uno de los principales puntos a favor de la bicicleta es su bajo costo de mantenimiento. En un uso urbano normal, se recomienda hacer uno o dos servicios preventivos al año, lo que ayuda a conservar la transmisión y revisar los frenos.
Realizar un servicio completo tiene un costo de entre $40.000 y $80.000. Cambiar las cubiertas puede costar entre $40.000 y $120.000, dependiendo de la calidad. Las pastillas de freno oscilan entre $15.000 y $50.000.
A lo largo del tiempo, el gasto en mantenimiento es mucho menor comparado con un vehículo motorizado. Según estimaciones, alguien que usa la bicicleta para sus viajes diarios puede ahorrar entre $200.000 y $500.000 al mes si se compara con lo que gasta en combustible y mantenimiento del auto.
Granero agregó que andar en bicicleta ofrece beneficios que van más allá del dinero, como mejorar la salud y reducir el estrés.
Las eléctricas ganan terreno y qué conviene mirar antes de comprar
Las bicicletas eléctricas se han vuelto uno de los segmentos de más rápido crecimiento. Su ventaja principal es que permiten recorrer distancias mayores y subir pendientes sin un gran esfuerzo físico.
Los precios para estos modelos comienzan en aproximadamente $1,5 millones y pueden superar los $5 millones. Cargar la batería es muy económico; una carga completa puede costar menos de $200, dependiendo de la tarifa de electricidad.
Antes de comprar, es recomendable prestar atención a varios aspectos importantes: la calidad del cuadro, el sistema de frenos, la transmisión y la disponibilidad de repuestos. También es inteligente reservar un presupuesto para los accesorios de seguridad, como un casco, luces y un buen candado.
El crecimiento de las ciclovías contribuye a popularizar las bicicletas, aunque todavía hay desafíos como mejorar la conectividad entre distintas zonas de la ciudad y crear más espacios para estacionarlas.
Granero destaca que hoy la compra de una bicicleta está más relacionada con la movilidad y el ahorro, lo que abre oportunidades para el crecimiento de la industria.
Mauro Guerrero, de Grupo Núcleo, afirma que el proceso apenas comienza, y que las bicicletas tendrán un lugar cada vez más importante en la movilidad urbana. Cuanto mejor sea la infraestructura y la convivencia entre ciclistas, peatones y automovilistas, más personas dejarán el auto para sus recorridos diarios.