El Gobierno prepara un plan de infraestructura tras estabilización financiera
El equipo económico está a punto de lanzar un plan de inversiones en infraestructura que se centrará en el sector privado. La idea es hacer nuevos llamados a licitación, lo que podría ser una bocanada de aire fresco para una economía que ha sufrido por el ajuste fiscal en los últimos tiempos.
Un plan necesario
José Luis Daza, viceministro de Economía, afirmó en un encuentro reciente que “es indudable que necesitamos aumentar en forma muy importante la inversión en infraestructura”. Esta declaración subraya la necesidad de un nuevo enfoque después de los primeros momentos del gobierno de Javier Milei, que fueron marcados por una política dura, como lo llamó él mismo, comparándola a una “motosierra”.
Daza también reconoció que la profundidad de estas medidas puede ser insostenible, especialmente porque dañan el capital ya existente. Por ejemplo, en Santa Fe, se han instalado carteles en las rutas nacionales para informar que su estado es responsabilidad del Gobierno Nacional.
Proyectos en pausa y deuda acumulada
Otra preocupación es que hay unos 3.500 proyectos paralizados que se habían lanzado bajo la gestión anterior. Las empresas constructoras enfrentan una deuda enorme de $400.000 millones. Gustavo Weiss, de la Cámara Argentina de la Construcción, comentó que aún hay pagos pendientes por obras del 2023.
Coordinación con provincias
El nuevo plan del Gobierno implicará una coordinación con las provincias para decidir quién y cómo se ejecutarán las obras. Esta medida busca facilitar el proceso, sobre todo después de que varios gobernadores solicitaran la transferencia de obras inconclusas a sus jurisdicciones.
Daza anticipó que el plan se ejecutará con rapidez, comenzando con licitaciones de caminos y distintos tipos de obras para dar mayor protagonismo al sector privado. “Se va a empezar a ejecutar rápidamente”, aseguró.
Reglas claras para la inversión privada
Un punto clave que Daza destacó es que “la inversión privada requiere reglas claras, contratos confiables”. Esto incluye respetar los acuerdos contractuales y asegurarse de que los costos sean sostenibles para que los proyectos sean rentables. Aunque ya hay obstáculos y dificultades, el equipo está comprometido a abordarlos uno a uno.
Además, es importante tener en cuenta el esquema de financiamiento de las obras, ya sea a través del sector público o privado. En la administración actual, se confía más en la capacidad de las empresas para realizar proyectos de manera más eficiente y a menor costo. Pero esto requerirá estabilidad en las variables financieras a largo plazo.
En resumen, la nueva propuesta busca reactivar un sector clave de la economía, lo que podría ofrecer un alivio muy necesario para el país.