El gasto público se redujo 11 puntos del PBI en 26 meses
La reducción acumulada del gasto público en Argentina ha sido notable durante los primeros 26 meses de la gestión de Javier Milei. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), este ajuste alcanzó un 11,1 puntos porcentuales del PBI. Lo más interesante es que casi todo este esfuerzo fue dirigido a alcanzar un equilibrio fiscal, lo que refleja la prioridad del gobierno en poner las cuentas en orden.
A medida que se analizaron los números, se observó que, al considerar el recorte del gasto primario y la baja en los intereses de deuda, el total de gastos pasó de ser más de una quinta parte del producto nacional a cifras significativamente más bajas. En solo un par de años, entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, el gasto se redujo en 5,7 puntos del PBI, y, como mencionamos, en el lapso total llegó a 11,1 puntos.
El informe también indica que el 91% de esa reducción se utilizó para revertir el déficit fiscal heredado y consolidar un superávit, mientras que el 9% restante se destinó a cubrir la pérdida de ingresos no tributarios. Para dar contexto, a fines de 2023, el déficit fiscal equivalía al 4,4% del PBI, pero para febrero de 2026 se logró un superávit de 0,2%, lo que representa una mejora importante de 4,6 puntos.
El ajuste en términos impositivos
Un aspecto destacado del informe es el margen que esta reducción de gastos podría ofrecer para una eventual baja de impuestos. Según el IARAF, el ajuste ha sido tan significativo que el recorte efectivo del gasto primario es comparable a la recaudación conjunta del impuesto al cheque, los derechos de exportación, y partes de otros impuestos eliminados. Esto ilustra la magnitud del ajuste desde una perspectiva tributaria.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la reducción efectiva de la presión tributaria a nivel nacional fue bastante más limitada. Entre fines de 2023 y febrero de 2026, la baja de la recaudación tributaria real fue de apenas 0,54 puntos del PBI, representando solo el 9% del ajuste total. Esto se debe a que la principal prioridad del gobierno fue alcanzar el equilibrio fiscal.
En términos absolutos, el recorte también muestra cifras impresionantes. Medido en pesos constantes de febrero de 2026, el gasto público se redujo en $62,1 billones, lo que equivale a una baja real del 28%. Si se analiza en dólares corrientes, la caída fue de US$ 32.800 millones, alrededor del 24%. Además, al comparar cada mes de los últimos 26 meses con el promedio mensual de 2023, la reducción acumulada alcanzó los $121,8 billones constantes o US$ 67.000 millones, un número que resume bastante bien la dimensión del ajuste fiscal durante este período.