El dólar oficial sube por segundo día y se aproxima a máximos de mayo

El dólar mayorista ha experimentado un aumento por segundo día consecutivo este lunes, acercándose a los máximos que alcanzó en mayo. En este contexto, el tipo de cambio oficial parece estar atravesando una etapa de relativa estabilidad en Argentina gracias al fuerte ingreso de divisas por parte del agro, las emisiones de empresas y la continuidad del carry trade. Sin embargo, hay economistas y analistas que sugieren que este panorama podría cambiar en el segundo semestre del año, con nuevas presiones sobre el cambio y un posible repunte en el tipo de cambio oficial.

En el segmento mayorista, el tipo de cambio subió $3, alcanzando los $1.397 para la venta. Aun así, esta cotización todavía se mantiene bastante lejos del límite superior del esquema de bandas cambiarias que está hoy en $1.736,61, generando una brecha del 24,3%. En la jornada, el volumen operado en el segmento de contado superó los u$s553,8 millones.

En el mercado minorista, el dólar también se movió, ubicándose en $1.420 para la venta en el Banco Nación (BNA), con el dólar tarjeta ahora en $1.846. Según un relevamiento del BCRA, el dólar se mantuvo en un promedio ponderado de $1.416,75.

Observando las cotizaciones financieras, el Mep se sitúa en $1.416,75 y el contado con liquidación (CCL) en $1.488,65. En el mercado informal, el dólar blue se posiciona nuevamente a $1.415 para la venta según un análisis de Ámbito en la city porteña.

Las proyecciones surgen en un marco internacional complicado, marcado por tensiones en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo. La continuidad del conflicto entre Irán, EEUU e Israel ha impulsado el precio internacional del petróleo y ha elevado la cautela en los mercados financieros globales.

A nivel local, el mercado sigue de cerca el comportamiento del dólar oficial, que se mantiene por debajo de $1.400, a pesar de una inflación que sigue superando el ritmo de depreciación cambiaria. Varios análisis indican que la situación cambiaria se está consolidando como uno de los principales desafíos del esquema económico actual.

A cuánto espera el mercado que se vaya el dólar en el segundo semestre

Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, se proyecta un dólar oficial que podría acercarse a $1.676 para diciembre de 2026, aunque el top 10 de analistas estima una cotización algo menor, alrededor de $1.611.

A corto plazo, el mercado sigue identificando factores que mantienen la calma cambiaria, como la fuerte liquidación de exportaciones del agro y la llegada de dólares por emisiones de obligaciones negociables (ONs). Además, las tasas en pesos son bastante atractivas en comparación con la evolución del dólar.

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, explica que el excedente de oferta de dólares en el mercado le permite al BCRA comprar muchos dólares mientras el tipo de cambio baja. Parte de este flujo proviene de empresas que emiten deuda en dólares para financiar inversiones y luego liquidan esas divisas en el mercado local.

Sin embargo, las consultoras advierten que esta dinámica podría cambiar en la segunda mitad del año. Desde FMyA mencionan que esperan “un rebote moderado del dólar”, impulsado por una menor oferta del agro y una mayor demanda de cobertura por parte de ahorristas e importadores.

Por su parte, EconViews destaca que la estabilidad actual se mantiene gracias a un tipo de cambio que actúa como ancla inflacionaria. No obstante, cuestionan la falta de señales claras de política monetaria por parte del Banco Central. Además, alertan que una corrección del atraso cambiario podría acelerar de nuevo la inflación.

En este contexto, el escenario externo también genera presión sobre los mercados emergentes. Las tasas de los bonos del Tesoro de EEUU, que rondan el 4,6%, vuelven más atractivos los activos norteamericanos, lo que repercute en el interés por la deuda en la región.

Los analistas creen que el Gobierno necesitará mantener la acumulación de reservas y controlar las expectativas cambiarias en un año donde las dinámicas electorales hacia 2027 comienzan a influir en las decisiones de los inversores. La pregunta que queda en el aire es si el esquema cambiario actual podrá sostenerse cuando disminuya la oferta de divisas y aumente la demanda en la segunda parte del año.

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