el despliegue de una industria que busca facturar u$s750.000 millones

Los robots humanoides ya no son solo una promesa del futuro guardada en laboratorios o exposiciones tecnológicas. Hoy, estas fascinantes máquinas están comenzando a integrarse en diversas industrias, líneas de producción y hasta en nuestros servicios diarios. Con los avances que hemos visto en inteligencia artificial, sensores y autonomía, se estima que el mercado de los robots humanoides podría generar entre 300.000 y 750.000 millones de dólares en la próxima década.

La evolución reciente de estos robots no solo se trata de sus componentes físicos, sino que también se basa en la inteligencia artificial como su núcleo decisional. La idea es dotarlos de una autonomía cognitiva que les permita emular movimientos humanos, interactuar con personas y operar en entornos complejos con más precisión y seguridad.

El despliegue sostenido de robots humanoides

Ya estamos viendo este despliegue en acción. Por ejemplo, la empresa española Pal Robotics ha desarrollado máquinas que pueden aprender movimientos humanos y aplicarlos en sectores como la salud, la investigación y la industria textil. Hay robots que se encargan de tareas de hostelería, responden a preguntas y hasta ejecutan coreografías en eventos. ¡Imaginá un robot bailando en una fiesta!

Además, grandes fabricantes han comenzado a incluirlos en sus procesos de producción. BMW, por ejemplo, ha anunciado que incorporará androides en sus líneas de ensamblaje, mientras que Japan Airlines ya utiliza robots para manejar las cargas y descargas de equipaje en algunos aeropuertos.

La competencia en el desarrollo de estos robots también incluye a titanes como Hyundai y Boston Dynamics, que están diseñando robots autónomos capaces de levantar hasta 50 kg y operar en condiciones climáticas adversas.

Por otro lado, China está acelerando la implementación de robots humanoides, que se han visto en exhibiciones deportivas y grandes eventos públicos. Estos robots ya son utilizados en servicios de teleasistencia para ayudar en casos de caídas o incidentes en casa, aunque todavía bajo la supervisión de un humano.

La llegada de la inteligencia artificial: el “cerebro” que le faltaba a los robots

El verdadero avance en la robótica humanoide no solo depende de la evolución física, sino que se centra en la sofisticación de los sistemas de inteligencia artificial que los controlan. Con esto, los robots podrán tener una autonomía operativa mucho mayor, interpretando entornos dinámicos y tomando decisiones en tiempo real en industrias, ámbitos de salud o en nuestros hogares.

Aunque estos avances son impresionantes, también vienen acompañados de desafíos significativos en términos de seguridad, regulación y ética, especialmente en lo que respecta al reemplazo de tareas humanas.

Un informe de la consultora Roland Berger estima que los fabricantes de robots humanoides podrían generar ingresos entre 300.000 y 750.000 millones de dólares hacia 2035. Mirando más a largo plazo, se espera que este mercado alcance los 4 billones de dólares, colocándose a la par de la industria automotriz global.

Esa misma consultora destaca las diferencias en las estrategias de las distintas potencias tecnológicas. Estados Unidos lleva la delantera en inteligencia artificial y financiamiento privado, aunque con una menor capacidad de producción. China, en cambio, se enfoca en la producción masiva y rápida implementación de robots, mientras que Europa tiene una base industrial fuerte, aunque con menos inversión.

Curiosamente, China ya produce 30 veces más robots que Estados Unidos y 150 veces más que Europa. Se estima que, en la próxima década, los costos de estos robots caerán significativamente. Para 2035, los modelos básicos podrían costar alrededor de 8.000 dólares, y los más avanzados, unos 30.000 dólares.

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