el cantante emergente que podría ser el más rico del mundo
Cuando pensamos en los artistas que han hecho fortunas con su música, es fácil que se nos vengan a la mente nombres como el de Taylor Swift o Rihanna. Sin embargo, hay una figura menos conocida a nivel internacional que podría superarlas en ganancias: Garth Brooks. Su trayectoria tiene características únicas que podrían hacer de su carrera un negocio extremadamente rentable en la industria musical.
Lo curioso es que Brooks no se destaca en un género musical masivo en todo el mundo. Su música, el country, rara vez se escucha fuera de Estados Unidos, a pesar de que hay un montón de artistas talentosos en ese estilo.
Quién es Garth Brooks y cómo se convirtió en el cantante más popular de country
Garth Brooks nació en Oklahoma. Empezó su carrera cantando en bares y pequeños escenarios antes de mudarse a Nashville, la capital del country. Su primer álbum salió en 1989, pero fue en 1990, con “No Fences”, cuando realmente nació una estrella. Este disco catapultó su carrera y lo llevó al estrellato nacional.
Durante la década de los 90, acumuló una cantidad impresionante de éxitos con discos como “Ropin’ the Wind”, “The Chase”, “In Pieces”, “Sevens” y “Double Live”. Brooks encontró la fórmula perfecta al mezclar la tradición del country con espectáculos masivos, algo que lo diferenció de muchos otros artistas y le permitió atraer a un público diverso.
El impacto de Garth fue colosal. Vendió más de 200 millones de álbumes en Estados Unidos, convirtiéndose en el único artista con 10 discos certificados como Diamante, un reconocimiento que se otorga a los álbumes que superan los 10 millones de copias vendidas. Algunas de sus canciones más icónicas incluyen “Friends in Low Places”, “The Dance”, “If Tomorrow Never Comes” y “The Thunder Rolls”.
Una venta que podría cambiar su vida: el catálogo de u$s2.000 millones
Garth está considerando vender su catálogo musical por alrededor de u$s2.000 millones. Esta transacción incluiría los derechos de sus canciones, así como las grabaciones originales. Estos activos generan ingresos mediante reproducciones, licencias y diversos usos comerciales.
Si se realiza, sería una de las ventas de derechos musicales más grandes de la historia. La cifra superaría varios contratos recientes de artistas de renombre y marcaría un nuevo récord en la música.
Una de las cosas más atractivas del catálogo de Brooks es que, por muchos años, su música estuvo ausente en muchas plataformas de streaming. Esto abre una ventana de oportunidades para generar nuevos ingresos a través de reproducciones digitales, así como licencias para cine, series, publicidad y redes sociales, algo muy interesante para los compradores potenciales.
Brooks podría liderarlo: el ranking de los cantantes más ricos de la actualidad
Hoy en día, el título de cantante más rico del mundo pertenece a Taylor Swift, con una fortuna estimada en u$s1.800 millones. La siguen Rihanna, con aproximadamente u$s1.400 millones, y Selena Gomez, que ronda los u$s1.000 millones.
Las estimaciones sugieren que, si Brooks concretara la venta por u$s2.000 millones, le quedaría cerca de u$s1.524 millones después de impuestos. Sumando esto a su patrimonio actual, alcanzaría alrededor de u$s1.874 millones, lo que lo posicionaría para superar a Swift y convertirse en el cantante más rico del planeta.
La diferencia es que, a diferencia de otros artistas que han hecho su fortuna a través de negocios ajenos a la música, el salto de Garth estaría directamente ligado a la venta de su propia obra.
Fortuna de millones: el patrimonio actual de Garth Brooks
Se estima que el patrimonio neto de Garth Brooks es de alrededor de u$s400 millones. La mayor parte de su fortuna proviene de las ventas récord de sus discos, giras masivas, derechos de publicación y grabación de sus temas, además del control que ha ejercido sobre su catálogo durante años.
Este ingreso se complementa con una considerable cartera inmobiliaria que comparte con su esposa, la cantante Trisha Yearwood. La pareja posee propiedades en varios estados de Estados Unidos, incluyendo un extenso complejo de 121 hectáreas en Tennessee, que es su residencia principal. A lo largo de los años, también han tenido inmuebles en Oklahoma, California y Florida.