EEUU ataca a Irán y dos petroleros quedan inmovilizados
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán están en un punto álgido. Desde hace nueve días, EE. UU. ha intensificado sus ataques contra objetivos iraníes. Todo esto ocurre en un contexto donde la preocupación por la seguridad en el estrecho de Ormuz es palpable, especialmente después de que Irán anunciara que dos petroleros explotaron y quedaron inmovilizados en esta vital ruta marítima.
El CENTCOM, el Mando Central de EE. UU., ya ha confirmado que está realizando una “nueva oleada de ataques” con el objetivo de disminuir la capacidad de Irán para atacar a los buques comerciales que transitan por el estrecho. Sin embargo, no se han dado muchos detalles sobre las operaciones en curso.
La situación se ha tensado aún más tras la ruptura del acuerdo de alto el fuego alcanzado hace un mes. Esta desconfianza mutua ha llevado a un repunte en las hostilidades, especialmente en torno al control del estratégico estrecho, por donde transita una porción considerable del petróleo mundial. Esto genera inquietud sobre posibles problemas en el suministro de energía y su impacto en la economía global.
Según la agencia semioficial iraní Tasnim, los ataques estadounidenses han golpeado varias ciudades iraníes como Tabriz, Chabahar y Bandar Mahshahr. La preocupación es evidente: si estas tensiones se intensifican, podrían repercutir en el mercado energético internacional.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha dejado claro que los ataques continuarán “mientras Irán siga amenazando la navegación comercial”. A pesar de esta firmeza, también se ha mencionado la posibilidad de una salida diplomática, lo que revela un matiz entre la agresión militar y la búsqueda de diálogo.
La reacción de Irán no se ha hecho esperar. La Guardia Revolucionaria Islámica ha informado de ataques recientes contra la base estadounidense de Al-Tanf en Siria y ha lanzado misiles contra aviones en el aeropuerto de Áqaba, en Jordania. Además, se han reportado ataques con drones contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait.
La preocupación no solo afecta a los militares, sino que también ha llegado al transporte marítimo. El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido alertó sobre un buque en llamas justo frente a las costas de Omán. Aunque aún no hay un informe claro sobre el incidente, la Guardia Revolucionaria afirmó que la explosión de los dos petroleros ha generado una significativa reducción en el tránsito por el estrecho. De acuerdo con datos de LSEG, solo cuatro embarcaciones cruzaron la ruta el domingo, lo que es la mitad de lo habitual.
Mientras tanto, el precio del petróleo está subiendo, superando los 90 dólares por barril, reflejando la creciente incertidumbre en el mercado.