Cuba sostiene que nave de EEUU tenía fines terroristas
El incidente tuvo lugar en aguas territoriales cubanas, cerca de Villa Clara, donde las autoridades cubanas resultaron en la muerte de cuatro tripulantes e hirieron a otros seis. Además, se confiscaron diversas armas. Este enfrentamiento ha llevado al gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, a abrir una investigación para esclarecer lo sucedido.
El Ministerio del Interior de Cuba aseguró que los diez ocupantes de una lancha rápida, que fue interceptada en aguas cubanas, formaban parte de un comando de infiltración terrorista. Las autoridades cubanas afirmaron que el barco ingresó de manera ilegal y no siguió la orden de detenerse emitida por las Tropas Guardafronteras. El episodio dejó un saldo grave, con cuatro muertos y seis heridos.
Durante el incidente, se reportó que la embarcación disparó a los uniformados, hiriendo al comandante en el proceso de identificación. Las autoridades explicaron que la mayoría de los implicados tenían un “historial conocido de actividad delictiva y violenta” y estaban en plena intención de realizar una infiltración con fines terroristas. Se incautaron no solo fusiles de asalto y armas cortas, sino también artefactos explosivos de fabricación artesanal, chalecos antibalas y camuflaje.
Entre los identificados como parte del evento se encuentran Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez, quienes ya tenían órdenes de captura por sus conexiones con actividades terroristas. Entre los fallecidos, se destaca a Michel Ortega Casanova, mientras que las autoridades trabajan en la identificación de los otros tres.
Este acontecimiento se da en un contexto de alta tensión entre Cuba y Estados Unidos, marcado por la presión energética de la administración estadounidense sobre la isla. Aunque se cuenta con la identificación de la lancha por parte de las autoridades cubanas, la falta de transparencia en los registros navales de Florida complicó la verificación de la información por parte de los medios de comunicación.
EE.UU. abrirá una investigación
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, ha decidido iniciar una investigación para coordinar con agencias federales y aclarar los hechos. Su postura es clara: “No se puede confiar en Cuba. Haremos todo lo posible para que los comunistas rindan cuentas”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, también se pronunció y calificó el incidente como “altamente inusual”. Comentó que en este momento, Estados Unidos depende de la información presentada por La Habana. Cuando se le preguntó si los ocupantes de la lancha podrían estar vinculados a operaciones estadounidenses, su respuesta fue un contundente “no”.
Las autoridades estadounidenses han enfatizado que el propósito de la investigación será dilucidar tanto las responsabilidades como la veracidad de los reportes cubanos.