Cortes de carne: precios más altos y más bajos en la actualidad
La inflación en febrero se mantuvo en un 2,9% mensual, lo que parece una buena noticia, pero hay un detalle que no se puede ignorar: los precios de la carne subieron más de 7% en el mismo período. Este incremento se siente, sobre todo, en un contexto donde la oferta de carne es más baja de lo habitual.
En el caso del Gran Buenos Aires, la situación se torna aún más preocupante. Allí, el IPC registró un crecimiento del 2,6%, pero el rubro de los alimentos mostró un aumento del 3,1%. La carne, como siempre, es uno de los principales responsables de estas cifras.
Aumento de Precios en la Carne
Durante febrero, los precios de los cortes de carne vacuna experimentaron subas generalizadas, muy superiores a la inflación promedio. De acuerdo con datos de CICCRA, el aumento mensual fue del 7,4%. Algunos cortes, como el cuadril y la nalga, subieron casi 8%, lo cual es bastante notable.
Por ejemplo, el kilo de asado se encuentra alrededor de $16.850, mientras que otros cortes como el cuadril y la nalga ya superan los $19.000 y $20.000 respectivamente. Realmente, hay que ajustar el presupuesto si se quiere disfrutar de buena carne, ¡y más si tenemos visitas!
El Pollo También Aumenta
Pero no solo la carne vacuna se disparó. El precio del pollo entero se incrementó un 10,2% en febrero, manteniendo un ritmo de ajuste que supera al de la carne. Sin embargo, si miramos la comparación interanual, el pollo aumentó un 45%, lo que aún lo hace relativamente más económico que la carne vacuna.
Razones Detrás de este Aumento
Los aumentos en los precios de la carne están muy relacionados con la caída en la oferta ganadera. Factores como condiciones climáticas adversas han afectado la producción en años previos. Esto se traduce en precios más altos para los consumidores, y a la hora de llenar el carrito, no hay cómo escapar de estos ajustes.
Los números son claros: la categoría de carnes y sus derivados lidera las subas en el rubro de alimentos, con un incremento interanual del 54,1%. Para ponerlo en perspectiva, el asado ha acumulado un alza del 67,6% en el último año. Lamentablemente, esto supera con creces el nivel general de inflación, ubicado en 33,2%.
Así que, a medida que nos acercamos al asado del fin de semana, es bueno estar al tanto de estos precios en constante cambio y ajustar nuestras compras en el supermercado. Mantenerse informado puede hacernos la vida un poco más fácil a la hora de planificar las comidas.