Comprar un auto eléctrico puede costar hasta u$s40.000 en carga
La principal problemática con los edificios viejos se relaciona con la falta de adaptación a la movilidad eléctrica. Muchos de estos edificios fueron diseñados antes de la existencia de sistemas eléctricos modernos, y sus garajes suelen tener solo lo básico: una iluminación sencilla y algunos portones automáticos. Esto puede ser insuficiente si se quiere instalar un cargador de auto eléctrico.
David Loisi, presidente de la Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal, recomienda que, antes de pensar en la instalación de un cargador, es fundamental consultar con un electricista matriculado. Esto garantiza que la instalación sea segura y que el sistema eléctrico esté adecuadamente adaptado. Muchos edificios antiguos aún cuentan con cableados obsoletos, lo que representa un riesgo. Si la instalación no está preparada para soportar mayores consumos, se puede generar un alto riesgo de incendio.
La complicación aumenta cuando varios propietarios quieren instalar cargadores al mismo tiempo. Un cargador puede requerir entre 7 y 22 kW de potencia, mucho más de lo que un garaje tradicional está previsto para manejar.
Matías Stul, de PKS Desarrollos, destaca que el verdadero desafío no es solo la instalación de un cargador, sino asegurar que el edificio pueda soportar varias instalaciones simultáneamente. Se ve que muchos inmuebles tienen tableros subdimensionados y falta de espacio para las nuevas conexiones eléctricas.
La discusión legal dentro del consorcio
Además de los temas técnicos, la instalación de cargadores también puede generar conflictos legales. Loisi aclara que la obra debe ser aprobada en asamblea. Si el beneficio de la instalación abarca a todo el edificio, solo se necesita mayoría. Pero si el cargador es solo para un propietario, se requiere unanimidad. Es importante destacar que cada cargador debe conectarse al medidor del propietario y no al suministro general del edificio. Esto previene que el consumo se distribuya entre todos los propietarios, lo que podría generar controversias.
Los especialistas sugieren que es mejor medir individualmente desde el principio para evitar problemas. Cualquier cargador debe conectarse al medidor del dueño y se recomienda formalizar acuerdos con profesionales matriculados, asegurando que cumplan con las normativas vigentes.
¿Cuánto cuesta adaptar un edificio?
Los costos de adaptación de un edificio pueden variar bastante según su estado y la cantidad de cargadores. Si solo se quiere instalar un cargador monofásico en un edificio que ya tiene buena infraestructura, los gastos pueden oscilar entre u$s1.500 y u$s4.000. Pero si se necesita mayor potencia, esto puede aumentar considerablemente. Stul menciona que la correcta preparación de la infraestructura puede significar desde unos pocos miles hasta decenas de miles de dólares, dependiendo de la magnitud del trabajo.
En muchos casos, esto implica reforzar tableros eléctricos, renovar cableados o incluso cambiar la categoría tarifaria frente a la distribuidora eléctrica, lo cual conlleva cambios físicos importantes.
¿Por qué los nuevos desarrollos empiezan a anticiparse?
Mientras tanto, los nuevos desarrollos inmobiliarios empiezan a prevenir estas dificultades. Stul afirma que muchos ya están incorporando canalizaciones y espacio suficiente en tableros para las futuras conexiones eléctricas. Aunque, por ahora, sigue siendo más una excepción que la regla. Preparar un edificio durante su construcción resulta más económico que hacer modificaciones una vez que ya está terminado.
A medida que más modelos eléctricos accesibles lleguen al mercado argentino, esta tendencia crecerá. La posibilidad de cargar el auto mientras estás en casa, trabajando o haciendo compras se convertiría en un nuevo atributo atractivo del mercado inmobiliario.
Qué recomiendan los especialistas
Los expertos coinciden en que la improvisación en instalaciones eléctricas puede acarrear riesgos significativos. Por eso, antes de avanzar con cualquier obra, sugieren:
- Realizar un informe técnico integral del edificio.
- Verificar la puesta a tierra y los tableros eléctricos.
- Controlar la capacidad del medidor.
- Evaluar la potencia disponible.
- Consultar el reglamento de copropiedad.
- Aprobar la instalación en asamblea.
- Trabajar siempre con electricistas matriculados.
- Contratar seguros y garantías técnicas.
También aconsejan contemplar soluciones escalables para no tener que rehacer toda la infraestructura cada vez que surjan nuevos vehículos eléctricos. Prepararse ahora puede resultar en menos costos a futuro.