Camioneros inicia paro indefinido y agita el frente sindical
La situación en la planta Mega de Coca-Cola está generando mucho movimiento entre los trabajadores. Pablo Moyano, a la cabeza del Sindicato de Camioneros, anunció un paro por tiempo indefinido tras una asamblea que reunió a unos 1.500 empleados. La medida responde a exigencias por mejorar las condiciones laborales y darle mayor estabilidad a los contratados.
Esta decisión se tomó el viernes pasado, en un encuentro donde los trabajadores plantearon sus demandas de forma unánime. Se están pidiendo la efectivización de los contratados, mejoras en el presentismo y la incorporación de personal para las tareas nocturnas. Estas cuestiones son vistas como esenciales para equilibrar las cargas laborales y los salarios de quienes día a día dan lo mejor en la planta.
“Estamos de paro y nos vamos a quedar en la planta hasta que tengan una solución”, afirmó Moyano ante sus compañeros, subrayando la determinación del sindicato ante la empresa. La exigencia no solo es por condiciones laborales dignas, sino también por una remuneración adecuada que refleje el esfuerzo que realizan en una planta clave para la operación de Coca-Cola en el país.
La protesta también se sitúa en un contexto de tensión mayor en el ámbito laboral argentino. Moyano utilizó la oportunidad para cuestionar la reforma laboral que el Gobierno está impulsando y convocó a todos a movilizarse el 11 de febrero, día en que se tratará el proyecto en el Congreso. “Hay que estar todos en la calle para defender lo que hemos conquistado”, dijo, buscando unir el reclamo del sector con una respuesta más amplia.
El conflicto en Coca-Cola adquiere relevancia no solo por el impacto en los trabajadores, sino también porque ocurre en medio de un debate más amplio sobre reformas en el empleo. Esto refleja las tensiones internas en los sindicatos sobre cómo enfrentar las multinacionales y el poder político, en un momento donde los conflictos laborales han aumentado considerablemente.
Por el momento, la empresa no ha realizado declaraciones públicas que aborden las demandas del sindicato, lo que deja el conflicto abierto y con posibilidades de complicarse si no hay progresos en las negociaciones.
Mientras tanto, la Confederación General del Trabajo (CGT) se está preparando para su reunión del viernes a las 11 en Buenos Aires. Buscan definir una estrategia clara ante la reforma laboral que se aproxima. Desde el interior de la CGT, hay diferencias sobre cómo actuar, ya que algunos sectores proponen buscar consensos, mientras que otros sugieren movilizaciones o un paro nacional conjunto con otras organizaciones gremiales.