Brasil establece límites al uso político de la inteligencia artificial
Brasil está en medio de una conversación crucial sobre las reglas que regirán las elecciones presidenciales de octubre. Este debate se complica por un tema que preocupa a muchos en el ámbito político y judicial: el uso de la inteligencia artificial (IA) para crear desinformación que parece cada vez más verosímil.
Se están realizando audiencias públicas organizadas por el Tribunal Superior Electoral (TSE) entre martes y jueves. El propósito es ajustar la normativa para el proceso electoral que se avecina.
El país, reconocido por su fuerte democracia en América Latina, irá a las urnas el 4 de octubre para elegir su presidente, legisladores y autoridades regionales. Durante estas audiencias, tanto ciudadanos como organizaciones pueden presentar sus inquietudes y sugerencias sobre los riesgos que surgen en este nuevo contexto.
La IA como nuevo acelerador de noticias falsas
Un tema crítico en estas discusiones es el uso indebido de la inteligencia artificial. Ya no se trata solo de contenidos básicos. La tecnología ahora permite crear audios, imágenes y videos hiperrealistas que pueden engañar incluso a los más expertos en la materia.
El TSE ha implementado algunas reglas mínimas para las elecciones municipales de 2024. Exige que se identifique la propaganda creada por IA, prohíbe el uso de chatbots que simulen diálogos con votantes, y veta la utilización de deepfakes con fines electorales.
Sin embargo, la situación ha empeorado. “Estamos observando cómo se genera contenido político con IA que ataca a candidatos o establece narrativas ideológicas”, comenta Matheus Soares, del Observatorio de IA en las Elecciones. Este fenómeno se intensificó en el último año y, según él, podría escalar aún más a medida que se acerque la campaña.
Un caso reciente ilustra perfectamente este problema: en enero, circuló un audio falso atribuido a Nicolás Maduro, donde supuestamente hacía una declaración ante la justicia estadounidense después de ser detenido en Caracas. En este audio, se acusaba al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, favorito según las encuestas, de pertenecer al denominado Cartel de los Soles.
El audio fue desmentido por verificadores, pero el daño se hizo. Otro caso incluía una grabación que simulaba la voz de Lula agradeciendo a la Corte Suprema por la detención del exmandatario Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión. “Estos audios son cada vez más difíciles de detectar”, alerta Soares.
Un grupo de trabajo para anticipar riesgos
Frente a esta problemática, el TSE estableció en 2025 un grupo de trabajo interdisciplinario. Este equipo está formado por jueces, fiscales y académicos, y tiene como misión analizar nuevas formas de desinformación y proponer respuestas regulatorias.
La presidenta del tribunal, Cármen Lúcia Antunes, aseguró que la Justicia Electoral actuará con “firmeza” ante cualquier intento de manipulación en el proceso, y considera a la IA como uno de los mayores desafíos para el ciclo electoral.
Además, el tribunal planea aplicar la jurisprudencia establecida por la Corte Suprema en 2025, que amplió la responsabilidad de las plataformas digitales. Desde entonces, las empresas pueden ser sancionadas si no eliminan de inmediato contenidos que constituyan delitos graves.