Blanco y Malaspina solicitan sobreseimiento en caso tributario
El ex presidente de Racing, Víctor Blanco, se presentó este lunes a la Justicia debido a una causa que investiga la presunta retención indebida de aportes e impuestos en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), liderada por Claudio Tapia. Este tempestuoso asunto ha captado la atención por sus implicaciones en la economía del fútbol argentino.
Por su parte, la defensa de Tapia intentó anular el llamado a indagatoria, pero la justicia no aceptó el planteo. El presidente de la AFA deberá comparecer el jueves, así que todos pondremos la mira en lo que pueda surgir de esa declaración.
Durante su indagatoria, Blanco entregó un escrito y pidió su sobreseimiento. En ese documento, se defendió diciendo que no tuvo responsabilidades sobre decisiones fiscales en la AFA. Es un argumento fuerte, especialmente en un entorno donde los temas de manejo financiero están bajo la lupa de todos.
La trama de esta investigación está a cargo del juez en lo penal económico Diego Amarante. Todo comenzó a raíz de la denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que apunta a supuestas irregularidades relacionadas con depósitos de retenciones impositivas y aportes a la seguridad social que totalizan más de 19 mil millones de pesos, correspondientes a diferentes períodos entre 2024 y 2025.
Blanco se presentó en los tribunales de la avenida De los Inmigrantes, acompañado de su abogado. Optó por declarar por escrito, eludiendo responder a las preguntas del juez. En su presentación, negó cualquier participación en los hechos que se investigan y detalló que no tenía responsabilidades en el área administrativa o tributaria de la AFA.
“No me encargué de ninguna función relacionada con la gestión tributaria y previsional de la AFA”, argumentó. Además, subrayó que como secretario general no tenía “injerencia alguna en las operaciones que se están investigando”. Su rol, afirmó, era principalmente institucional, y no operativo.
Blanco también sostuvo que no tenía conocimiento ni realizaba ni recibía informes sobre las retenciones de impuestos o aportes previsionales. Hizo hincapié en que su falta de autoridad para tomar decisiones en esos aspectos lo exime de cualquier responsabilidad. “No impartí instrucciones sobre asuntos impositivos y previsionales”, reiteró.
Agregó que muchas de las supuestas irregularidades ocurrieron después de que dejó su cargo como secretario general, en diciembre de 2024. Por esta razón, argumentó que era imposible que pudiera ser acusado por estos hechos.
En su defensa, solicitó formalmente su desvinculación del expediente. Dijo que, incluso si se llegaran a considerar irregularidades, no podría ser penalmente responsable. En su escrito, planteó que, “incluso en tal caso, debería ser sobreseído tras mi declaración”.
Ese mismo día, también declaró Cristian Malaspina, actual secretario general de la AFA. Al igual que Blanco, pidió ser desvinculado del expediente y aseguró que no tuvo participación en las maniobras en cuestión. Su defensa adujó que aún se está evaluando un planteo por la inexistencia de delito.
La causa examina, entre otras cosas, la falta de depósitos de retenciones del IVA, del Impuesto a las Ganancias y de contribuciones a la seguridad social, que sumarían los mencionados 19 mil millones de pesos. La querella sostiene que esos fondos fueron retenidos, pero no transferidos al fisco en el plazo legal.
Las indagatorias seguirán con otros dirigentes de la AFA, incluido el tesorero Pablo Toviggino, que tiene que presentarse el miércoles, y el presidente Claudio Tapia, cuya declaración está pautada para el próximo jueves. Sin duda, los próximos días serán clave para entender cómo se desarrolla este caso que ha puesto al fútbol argentino en el centro de una tormenta.