España: la mitad de los 50.000 migrantes ya volvió a Marruecos
La crisis migratoria en Ceuta ha sido un tema candente en los últimos días. El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, anunció que, hasta el mediodía de hoy, más de 25.000 personas que cruzaron la frontera optaron por regresar a Marruecos de manera voluntaria. Esto representa un flujo de unas 150 personas por minuto. Sin embargo, la tragedia también ha dejado su huella, con 43 muertes confirmadas en distintas circunstancias.
Los números sobre la llegada de migrantes han generado cierta confusión. Mientras el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, mencionó que alrededor de 60.000 personas ingresaron a la ciudad en apenas un día, el Gobierno español ajustó esa cifra a 50.000.
La situación ha desbordado las capacidades de las fuerzas de seguridad españolas. Un cordón policial establecido para controlar la situación tuvo que ser levantado debido a la avalancha de personas que seguían llegando, permitiendo que muchos migrantes se adentraran en la ciudad.
Los sindicatos policiales han criticado la inacción de las autoridades marroquíes, indicando que no se están haciendo esfuerzos suficientes para detener los intentos de cruce. En esta tensa atmósfera, la Guardia Civil recuperó a nueve personas que se ahogaron tratando de nadar hasta España.
El operativo para contener la crisis migratoria en Ceuta
Ante este escenario, el Gobierno español ha decidido aumentar la presencia de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Ceuta. Desde la Comisaría General de Extranjería, se han enviado seis agentes especializados para ayudar en la identificación de los migrantes. Además, los efectivos de la Unidad de Intervención Policial han duplicado turnos, sumando un total de 225 agentes dedicados a la seguridad.
La Guardia Civil también ha reforzado su despliegue. A los 60 agentes que ya estaban presentes, se les añadirán 20 más, y otros 40 estarán allí en breve.
El operativo incluye varias acciones concretas. Se destinarán 30 guardias civiles adicionales para la seguridad ciudadana, habrá dos grupos de buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas y un barco, el Duque de Ahumada, con una dotación de 12 agentes. También se prevé la incorporación de pilotos de drones y un helicóptero del Servicio Aéreo para ayudar en la vigilancia.
Pedro Sánchez: “Lo que ha sucedido es una violación territorial de España”
Desde Ceuta, el presidente Pedro Sánchez describió la crisis como un ataque a la integridad territorial de España, responsabilizando a las organizaciones de tráfico de personas por aprovecharse de un reciente fallo del Tribunal Supremo. Según él, la situación actual es resultado de una lectura distorsionada de esa sentencia, que impide la devolución automática de migrantes interceptados en el mar.
Sánchez enfatizó el compromiso del Gobierno con Ceuta, reconociendo la angustia que están viviendo las personas en la zona. Además, destacó la colaboración de Marruecos para facilitar la repatriación de los ciudadanos que intentan cruzar.
Como parte de las medidas adoptadas, se instalarán boyas en el espigón del Tarajal para controlar los nuevos ingresos. Así mismo, el Ministerio del Interior ya había establecido un centro de acogida para acelerar los procesos de repatriación luego del aumento de llegadas.
El presidente también tiene planes de recorrer la frontera junto al ministro Grande-Marlaska y reunirse con autoridades locales. Entre las decisiones tomadas, se encuentra el despliegue de las Fuerzas Armadas para colaborar con la Guardia Civil en el control de la frontera.
“Queremos expresar nuestras condolencias por la pérdida de vidas humanas. Esto requiere una condena firme, especialmente a las mafias que engañan a jóvenes, que buscan una mejor vida y terminan enfrentándose a la muerte”, añadió Sánchez.