Irán refuerza control en Oriente y hutíes amenazan ruta crucial
El reciente anuncio de los hutíes sobre un bloqueo en el estrecho de Bab el-Mandeb ha encendido las alarmas a nivel internacional. Junto con el endurecimiento de los controles de Irán en el estrecho de Ormuz, la situación del comercio marítimo se vuelve cada vez más delicada. Cuando dos de las rutas más vitales del mundo enfrentan restricciones simultáneamente, el suministro de petróleo está en juego, y eso puede elevar los costos de transporte de mercancías.
Los hutíes de Yemen anunciaron que han cerrado el pasaje por Bab el-Mandeb a todos los buques relacionados con Arabia Saudita. Esta decisión surge como respuesta al bloqueo saudí que afecta a Yemen y a un ataque reciente al aeropuerto internacional de Saná, que los hutíes controlan. Según su versión, el martes pasado seis barcos cambiaron su rumbo, aunque no se pudo verificar de manera independiente esta información.
Este estrecho es clave, ya que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Por ahí transita un 12% del comercio global y una cuarta parte del tráfico de contenedores, convirtiéndose en un punto neurálgico para las rutas entre Europa y Asia a través del canal de Suez. La relevancia del Bab el-Mandeb ha crecido aún más en el contexto del conflicto con Irán, que ya había reducido el tránsito por el estrecho de Ormuz, haciendo que Arabia Saudita tuviera que redirigir gran parte de sus exportaciones por el mar Rojo.
Aunque los hutíes aseguran que las restricciones solo afectarán a los barcos vinculados con Arabia Saudita, la preocupación crece. En el pasado, durante el bloqueo dirigido contra Israel en el contexto de la guerra en Gaza, también atacaron naves que tenían pocos lazos con ese conflicto. Solo la amenaza de un bloqueo ya podría llevar a varias navieras internacionales a evitar esta ruta.
Cómo planean interrumpir la navegación
Funcionarios hutíes admitieron que llevan meses preparando estrategias para interferir en el tránsito marítimo. Entre los recursos planeados, se encuentran minas navales, barcos cargados de explosivos, drones y helicópteros. La idea es emitir advertencias a los buques para que no crucen ciertas zonas del estrecho. Si las advertencias son ignoradas, los hutíes pasarían a la acción militar.
Los antecedentes en Ormuz demuestran que no es necesario un bloqueo absoluto para afectar una vía marítima. Ataques esporádicos han sido suficientes en el pasado para aumentar el riesgo percibido, disparar las primas de seguro y desincentivar el paso de petroleros.
Riesgo de una nueva escalada militar
El anuncio de los hutíes también eleva la posibilidad de que el conflicto en Yemen se intensifique nuevamente. Desde que se firmó una tregua en 2022, se habían reducido los principales enfrentamientos, pero este nuevo desarrollo podría cambiar el rumbo de los acontecimientos. El presidente estadounidense Trump, al respecto, minimizó el anuncio, afirmando que “hasta ahora no ha ocurrido nada” y que si surge un problema, “simplemente nos ocuparemos del asunto”.
En Arabia Saudita, un portavoz militar, Turki al-Malki, advirtió que “todas las amenazas hutíes contra embarcaciones serán respondidas con rapidez y firmeza”, señalando que estos actos constituyen una violación del derecho internacional y encuadran en actividades de piratería.
Los hutíes justifican estas acciones como respuesta a las agresiones de la coalición saudí y a ataques recientes contra el aeropuerto de Saná. Según ellos, se intenta impedir el regreso de dirigentes que habían estado en Irán para el funeral del ayatolá Alí Jameneí.
El analista Ahmed Nagi, del International Crisis Group, sostiene que esta estrategia beneficia a Irán en medio de las crecientes tensiones regionales. Al abrir nuevos frentes de presión, los hutíes proporcionan a Teherán más influencia sobre una de las rutas marítimas más estratégicas.
Irán asegura que frenó tres petroleros en Ormuz
Mientras tanto, los Guardianes de la Revolución de Irán informaron que evitaron que tres buques petroleros cruzaran el estrecho de Ormuz, en un escenario de disputa por el control de esta ruta. En un comunicado, afirmaron que estos barcos, supuestamente cercanos a acciones de EE.UU., intentaron cruzar por una ruta minada, y tras una explosión, se retiraron rápidamente.
Las autoridades iraníes han dejado claro que el control del estrecho está en sus manos. Cualquier embarcación que intente pasar sin coordinación con Teherán enfrentará las consecuencias. Además, se han intensificado las acciones contra petroleros en la costa de Omán, con el objetivo de obligarlos a ingresar en aguas iraníes y pagar un peaje.
Esta situación sigue en desarrollo, y es probable que en los próximos días continúen surgiendo noticias sobre este tema tan delicado.