Negociación salarial en el Litoral: dos perspectivas claves
Luego de las vacaciones de invierno, los sindicatos de docentes en Entre Ríos han vuelto a tomar medidas de fuerza, comenzando con un paro de 24 horas. Mientras tanto, en Santa Fe, las discusiones sobre salarios apenas comienzan, y todavía no hay una oferta concreta sobre la mesa.
En Entre Ríos, la tensión entre el gobierno provincial y los gremios docentes estalló en cuanto volvió la actividad tras el receso. Este lunes 20, Agmer (Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos) y AMET (Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica) se unieron en un paro en rechazo a la decisión del gobierno de otorgar un aumento salarial a través de un decreto. Esta medida fue tomada después de que ambos sindicatos rechazaran la propuesta inicial en las discusiones paritarias.
La propuesta anunciada por el presidente del Consejo General de Educación, Carlos Cuenca, incluía un incremento del 7% en dos etapas: 3% en julio y 4% en septiembre, junto a una revisión de la base de cálculo para mejorar los salarios mínimos docentes. Según el gobierno, esto elevaría el salario mínimo a $ 850.000 a partir de julio y aumentaría ciertos conceptos entre un 20% y 28%.
Sin embargo, Agmer consideró que esta oferta es “absolutamente insuficiente”. Denunciaron que el gobierno ha restringido los canales de diálogo al optar por el decreto, lo que, según el sindicato, es una tercera ocasión en que el Ejecutivo fracasa en las paritarias.
La respuesta de los docentes fue notable, con un 85% de adherencia al paro, según datos de Agmer, lo que refleja un fuerte descontento por la situación salarial. A pesar de esto, el gobierno señaló que solo un 75% del plantel docente se ausentó, y muchas escuelas permanecieron abiertas. AMET también se unió al paro, pidiendo salarios “justos y acordes” a las tareas que desempeñan.
El miércoles 1 de julio, ambos gremios ya habían coincidido en otro paro de 24 horas, movilizándose a la capital de Entre Ríos junto a otros sindicatos estatales. En esta ocasión, exigieron la reapertura de la discusión paritaria y manifestaron un “no rotundo” al intento de reforma del sistema previsional, que fue aprobado recientemente por el Senado provincial.
Desde los gremios
El secretario de AMET, Roberto Aguirre, fue claro respecto al reclamo: “La decisión de parar se da por la falta de una oferta que recupere el poder adquisitivo perdido”. Según él, la oferta actual no reconoce la desactualización respecto a la inflación.
Desde AMET, estiman que los salarios docentes están entre un 14% y un 15% por debajo del aumento de los precios. Con la última inflación, la pérdida podría alcanzar el 16%. Aguirre señaló que la canasta básica se ha convertido en un problema: “El salario inicial solamente representa el 50% de la canasta básica alimentaria”.
A pesar del paro, AMET dejó abierta una puerta al diálogo con el gobierno. “Esperamos que se reanude la conversación y que se acerquen a nuestras demandas”, indicó. El gremio también recordó que cualquier decisión futura será tomada en conjunto con otras organizaciones.
Con el paro del 20 de julio, Agmer acumula siete medidas de fuerza en lo que va del ciclo lectivo. Además de los reclamos salariales, han denunciado la falta de personal suplente y los problemas en los comedores escolares, donde se están dando viandas que no cumplen con el valor nutricional adecuado.
Santa Fe: paritarias sin oferta
Mientras en Entre Ríos la situación se complica, en Santa Fe las negociaciones paritarias han comenzado solo recientemente. El 17 de julio, el gobierno provincial retomó las discusiones con los sindicatos docentes AMSAFE y SADOP, así como con los estatales de ATE y UPCN. Sin embargo, la reunión terminó sin una oferta salarial concreta y se postergó hasta el 21.
El ambiente en la reunión fue constructivo, y el ministro de Economía, Pablo Olivares, mencionó que se lograron algunas “coincidencias” sobre los mecanismos utilizados en el primer semestre. Sin embargo, AMSAFE rechazó el diagnóstico oficial, preocupado por las diferencias en las evaluaciones. Estiman una pérdida salarial del 5% al 6% en el primer semestre y exigen que la nueva propuesta contemple mecanismos para compensar el deterioro acumulado desde diciembre de 2023.
Además de los reclamos económicos, AMSAFE ha pedido la eliminación del aporte solidario para jubilados, la revisión del sistema de presentismo y la inclusión de una cláusula de actualización automática. SADOP insistió en que hay que abrir mesas técnicas para abordar temas laborales, como el control del ausentismo y los criterios para acceder a bonificaciones por capacitación.
Los dos gremios coincidieron en que es vital que la paritaria se convierta en un espacio de negociación efectivo, en lugar de un mero trámite donde el gobierno presente propuestas sin margen para la discusión.