El dólar minorista se mantiene sobre $1.500 tras baja semanal
El dólar comienza una nueva semana después de haber cerrado el viernes con un leve incremento. Sin embargo, en el balance semanal, parece mantener una tendencia bajista. En el mercado, muchos siguen apostando por las colocaciones en pesos, a la espera de algo que impulse los activos argentinos, como una posible mejora en la calificación crediticia de Moody’s.
El viernes, se operaron 542,8 millones de dólares en el mercado de contado. El dólar mayorista subió apenas $2 (0,1%) y se ubicó en $1.478, completando su tercera jornada consecutiva de alza. A pesar de esto, en el resumen semanal, el dólar retrocedió $10, una baja mayor que la de la semana pasada.
En lo que va de julio, el tipo de cambio oficial acumula una caída del 0,3%, y durante todo 2026, apenas sube 1,6%, un número que no alcanza a cubrir la inflación del primer semestre.
El dólar minorista cerró en $1.500 en el Banco Nación, mientras que el dólar blue se mantuvo en $1.530, posicionándose nuevamente entre los máximos del año.
El mercado vuelve a privilegiar las tasas en pesos
Más allá de lo que sucede con el tipo de cambio, los analistas destacan que uno de los cambios más notables de estas últimas semanas es el retorno del interés por los instrumentos en pesos.
Diversos informes señalan que ha disminuido la demanda de cobertura cambiaria. Al mismo tiempo, el carry trade se torna más atractivo, favorecido por una inflación que se desacelera y por tasas de interés que ofrecen rendimientos reales positivos.
La última licitación del Tesoro también refuerza esta tendencia. El Gobierno logró renovar vencimientos por encima del 100% y colocó Lecap a una tasa efectiva anual cercana al 25,6%, lo que continúa haciendo atractivas las inversiones en pesos.
Para Gustavo Ber, las compras de dólares hechas por el Banco Central, junto con un elevado rollover de la deuda en pesos, han ayudado a sostener el equilibrio en el mercado monetario y a contribuir con la estabilidad cambiaria.
Moody’s aparece como el próximo catalizador
Los analistas de Adcap indican que el principal factor que podría cambiar la dinámica de los activos argentinos en las próximas semanas sería una mejora en la calificación crediticia de Moody’s.
Desde FMyA también opinan que después del pago de los cupones de deuda y la colocación del nuevo Bonar 2029, las condiciones financieras siguen mejorando. Esto podría empujar al riesgo país a caer por debajo de los 400 puntos básicos, algo que sería clave para facilitar el acceso al financiamiento internacional.
En relación a esto, en EconViews valoran el proyecto oficial para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, ya que consideran que podría fortalecer su independencia y limitar el financiamiento monetario del Tesoro, enviando así una señal positiva a los mercados.
El escenario externo sigue condicionando al dólar
A pesar del comportamiento favorable del peso en las últimas semanas, el contexto internacional sigue siendo un riesgo.
El aumento del petróleo, debido a la escalada de conflictos en el Medio Oriente, junto con la volatilidad de las bolsas internacionales, mantienen la cautela entre los inversores.
Sin embargo, desde Grupo SBS destacan que el incremento en el precio del crudo podría mejorar los términos de intercambio para Argentina y contribuir al ingreso de divisas. Aun así, será crucial observar de cerca cómo la incertidumbre global afecta los flujos financieros.
F2 también señala que el dólar ha perdido fuerza a nivel global recientemente. Tanto el real brasileño como el peso argentino están mostrando un comportamiento relativamente positivo frente a otras monedas emergentes.
Con este panorama, el mercado inicia la semana atento al desarrollo del contexto internacional, a la continuidad de las compras de reservas por parte del Banco Central y a la expectativa de una eventual mejora en la calificación soberana de Moody’s. Todo esto podría definir el rumbo del dólar y de los activos argentinos en los días venideros.