Críticas de la oposición al vocero presidencial

El vocero presidencial, Adrián Ravier, desató un verdadero torrente de críticas al afirmar este sábado que, “siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas”. Estas declaraciones llegaron en el marco de una defensa de la vía diplomática para avanzar en el reclamo argentino sobre las islas.

Ravier planteó que “si logramos que Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada, nuestras posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía serán mucho mayores”. Recalcó que se debe trabajar exclusivamente en el ámbito diplomático y que, para eso, es clave contar con apoyo internacional.

Sus palabras no cayeron bien y hubo reacciones de políticos de diferentes partidos. La senadora de Unión por la Patria, Juliana Di Tullio, respondió con ironía: “Muy buen mensaje para un pueblo orgulloso, muy atinado”. Por su parte, la diputada Cecilia Moreau fue más contundente y dirigió sus críticas directamente hacia Ravier y el gobierno de Javier Milei: “El bananero sos vos y tu gobierno. Debería darte vergüenza hablar así de la Nación que representás como funcionario”.

Moreau continuó acusando al gobierno de intentar engañar a la sociedad y advirtió que el modelo oficial parece dar pasos hacia lo que Ravier describió.

Desde el Partido Socialista, el diputado Esteban Paulón también cuestionó la perspectiva del funcionario. “Con dirigentes y funcionarios que piensen que somos un país bananero, difícil creer que este gobierno tiene un proyecto de desarrollo para Argentina”, expresó. Además, no dudó en preguntar: “¿Pensaste ya en renunciar?”.

El diputado del MID, Eduardo Falcone, se mostró en desacuerdo con la calificación de “país bananero”, aunque coincidió con Ravier en que el desarrollo del país influye en su peso internacional. Falcone destacó que “el nuestro es todavía un país subdesarrollado. No es un ‘país bananero’”, y reconoció que la Argentina podría ganar mayor respeto a nivel internacional si avanza en su desarrollo.

La defensa de Ravier

En su publicación, Ravier citó una columna del diario británico The Guardian, que afirmaba que las Islas Malvinas “no pueden seguir siendo británicas para siempre” y que, en algún momento, Londres deberá reanudar las negociaciones con Buenos Aires. Resaltó también la visibilidad que ha ganado el reclamo argentino, especialmente tras el Mundial 2026, cuando los jugadores de la selección posaron con una bandera que decía “Las Malvinas son argentinas”.

Ravier recordó que la Organización de Estados Americanos (OEA) instó recientemente a ambas naciones a retomar conversaciones para una solución pacífica a la disputa. “La fortaleza de un reclamo internacional depende también de la fortaleza del país que lo sostiene”, cerró Ravier su exposición.

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