Los precios bajan, pero los servicios siguen afectando el bolsillo

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires tuvo un aumento del 1,81% en junio, marcando una desaceleración en los últimos tres meses, aunque las familias porteñas sienten que el alivio no llega por igual. Un estudio indicó que esta suba fue impulsada, en gran parte, por la moderación de precios estacionales. Sin embargo, la realidad es que los servicios siguen presionando arriba de los bienes, lo cual está limitando una baja más notoria en la inflación.

Los economistas del Partido Integrar observaron que la inflación núcleo —que excluye precios volátiles— sigue por encima del índice general. Este hecho sugiere que, aunque la inflación en términos generales muestra un leve enfriamiento, los costos de los servicios regulados continúan creciendo a un ritmo acelerado.

Entre los datos más impactantes está el acumulado que va desde noviembre de 2023, donde los servicios aumentaron un 387,1%, mientras que los bienes crecieron solo un 272,8%. Esta diferencia de 114,3 puntos porcentuales se siente en el día a día de los hogares, afectando directamente su presupuesto mensual.

Inflación en CABA: servicios por encima de bienes

El informe también aclara que, aunque la inflación general desciende, el peso de los servicios, las tarifas de salud y los alimentos en el gasto familiar mantienen la presión sobre el bolsillo de los ciudadanos. Es una realidad que el consumo se vuelve cada vez más complicado y que estos costos impactan fuertemente el presupuesto mensual.

Durante el primer semestre de 2026, los aumentos más destacados abarcaron sectores como la electricidad, el agua, el gas, la salud y los alimentos. Por ejemplo, la electricidad registró un aumento acumulado del 30,6%, y el agua subió un 24,1%.

Alimentos: verduras, pescados y carne entre las mayores subas

Los precios de los alimentos también han tenido saltos importantes. Las verduras aumentaron un 37,4% en lo que va del año, convirtiéndose en uno de los productos más caros de la canasta básica. Además, los pescados se encarecieron un 23,6% y la carne incrementó un 19,8%.

Todo esto se suma a la presión que generan las tarifas y otros gastos regulados. Por ejemplo, en los restaurantes de la ciudad, un bife de chorizo con guarnición fue el que más subió, con un aumento del 35,2% en términos interanuales. Por otro lado, la milanesa de ternera marcó un impresionante incremento acumulado del 360,4%.

La situación económica en la Ciudad de Buenos Aires es un tema que afecta a todos y refleja un momento de desafíos en el manejo de los presupuestos cotidianos.

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