Caída del consumo en provincias norteñas: una crisis evidenciada

Entre los sectores que más se han destacado en términos de facturación, encontramos a los artículos electrónicos y para el hogar con un impresionante aumento del 71% interanual. Siguen el camino la indumentaria, calzado y textiles para el hogar, que crecieron un 49%, y los productos de limpieza, perfumería y carnes, ambos con incrementos del 31%. En cuanto a la participación en las ventas, el rubro de almacén acaparó un 29,5% del total, seguido por las carnes con 21,1%, artículos de limpieza y perfumería con 20,5%, bebidas con 10,8% y lácteos con 9,5%. Esto significa que, en Jujuy, más de la mitad de lo vendido en supermercados son productos básicos de la canasta alimentaria.

En el ámbito mensual, las ventas en San Salvador de Jujuy cayeron un 2,7% en comparación con marzo, coincidiendo con la tendencia en la región del NOA y un descenso nacional del 2,6%. El gasto promedio por ticket se ubicó en $33.815, bastante por debajo del promedio del NOA, que es de $41.266, y también inferior al nacional que llega a $35.920. Durante abril, se realizaron prácticamente 857.000 compras en las 39 bocas de expendio relevadas.

Sin embargo, lo más impactante está fuera de los supermercados. Un relevamiento privado posicionó a Jujuy como una de las provincias con el changuito más caro del NOA, alcanzando un costo de $890.138 en abril, solo detrás de Salta, donde la canasta alcanza $893.406. Otras provincias como Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero y Tucumán presentan costos menores.

Salta: la caída

Un informe del INDEC y el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial mostró que, en Salta, las ventas en supermercados cayeron un 7,1% en el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. Pero si miramos más atrás, la caída es aún más alarmante, con una retracción del 22,8% frente a 2023 y del 19,5% frente a 2022. Las grandes cadenas dejaron de facturar $37.015 millones en relación al primer cuatrimestre de 2023.

El principal motivo detrás de este escenario es la pérdida de poder adquisitivo. Aunque hay algunos indicadores que muestran una leve recuperación salarial, los ingresos reales aún se encuentran por debajo de los niveles de 2023. Esto ha llevado a muchas familias a priorizar solo las compras esenciales.

Sebastián Cristofari, un economista local, menciona que parte de la caída de ventas no desapareció, sino que se trasladó a otros canales, como mayoristas, autoservicios de barrio y comercio electrónico. Sin embargo, aunque existan esos matices, el deterioro del poder adquisitivo sigue siendo un factor clave.

Las bebidas y rotisería son de los rubros más golpeados, con bajas significativas tanto en comparación interanual como frente a 2023. Mientras tanto, indumentaria y alimentos han logrado sostenerse, aunque el crecimiento no compensa las caídas pasadas.

Catamarca: el comercio no arranca

Marcelo Coll, presidente de la Federación Económica de Catamarca, no se guarda nada: “Estamos en plena crisis”. La pérdida de poder adquisitivo impactó directamente en las ventas, dejando al comercio y la industria en un estado muy comprometido. Hay negocios que han tenido que cerrar y muchos comerciantes se han visto obligados a reinventarse.

Coll invita a caminar por el centro de la ciudad para ver la realidad del comercio. Los problemas son numerosos, incluyendo la competencia desleal del comercio electrónico, que está afectando a nivel local.

A pesar del panorama desalentador, la Federación tiene esperanzas puestas en julio y la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, donde se ofrecerán descuentos especiales. Sin embargo, la morosidad es alta, y han comenzado planes de refinanciación para ayudar a las familias.

Formosa: la supervivencia

En Formosa, Carlos Werlen, presidente de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas, indica que las ventas cayeron un 50% respecto a la evolución de los precios. Mientras tanto, el costo de vida sigue incrementándose, lo que ha llevado a un cambio en el comportamiento de los consumidores.

Las familias ahora priorizan la compra de productos esenciales, lo que genera un consumo más regulado. Ya no se realizan compras voluminosas, y muchos clientes visitan el comercio varias veces al día solo para adquirir lo que necesitan para cada comida.

A pesar de que la indumentaria y el calzado son los sectores más golpeados, el sector alimenticio también presenta indicios de una marcada racionalización. Esto indica que estamos ante una economía restringida, donde los sueldos han quedado muy por debajo de su valor real. La situación es crítica, y el cierre de 25.000 pymes a nivel nacional ha llevado a la pérdida de más de 40.000 empleos.

Chaco: no derrama

Martín Giménez, tesorero de la Cámara de Comercio de Resistencia, describe la situación sin filtros: “Desde que comenzó 2026, el sector siente un parate importante en el consumo”. Los impuestos en Chaco son considerablemente más altos que en países vecinos y esto, sumado a la apertura comercial, hace que los comerciantes se encuentren en una encrucijada.

El crecimiento en otros sectores, como la minería, no se traduce en beneficios para el comercio local, y las familias continúan priorizando las compras relacionadas con la alimentación. Los comerciantes, por su parte, tratan de sobrevivir en un contexto muy difícil.

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