Siete de cada diez pymes diversifican sus plataformas de pago
Según el “Informe de Cobros en Pymes 2026”, realizado por Getnet junto a Somos Pymes, se encuestó a más de 500 responsables de decisiones a nivel nacional. Los resultados revelan que un 68% de los comercios utiliza un modelo de caja híbrida, lo que significa que están empleando varias soluciones de cobro al mismo tiempo.
Al desglosar estos números, el 54% de las empresas mencionó que combina entre dos y tres opciones de cobro. Por otro lado, un 10% se maneja con entre cuatro y cinco alternativas, y apenas un 2% utiliza cinco o más plataformas diferentes para gestionar sus cobros. En contraste, solo un 32% de los comercios se limita a una única opción de pago, en su mayoría, servicios profesionales que no cuentan con el certificado Mipyme vigente.
La transferencia como reina indiscutida
Cuando hablamos de los métodos de pago más comunes, las transferencias directas lideran el escenario con un asombroso 82% de adopción, seguidas de cerca por las tarjetas de crédito y débito, que alcanzan un 74%. A pesar de la presencia del efectivo en 72% de los casos, la tendencia es clara: el dinero en efectivo está cayendo rápidamente en popularidad. De hecho, el 41% de las pymes reportó caídas significativas en el uso de efectivo en el último trimestre analizado.
Por otra parte, las transferencias no solo son las más usadas, sino que también están creciendo a un ritmo notable, con un aumento del 39% en volumen real en los últimos tres meses. El uso de códigos QR también ha crecido, con un incremento del 32%. El sistema de pagos sin contacto se ha consolidado tanto que el 73% de los encuestados asegura que su uso ha aumentado en el último año.
Damian Bulfon, Head de Marketing & Comunicaciones LATAM de Getnet, señaló: “Las pymes no eligen un canal exclusivo por lealtad. Combinan herramientas porque cada solución tiene un rol específico en su día a día.” Este estudio muestra que las pymes están tomando decisiones estratégicas sobre sus métodos de cobro, buscando soluciones que les permitan operar con mayor claridad y eficiencia.
La grieta geográfica: AMBA vs. interior
El informe también revela diferencias marcadas en el comportamiento comercial según la ubicación geográfica. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los cobros tienden a ser más digitales y ágiles. Por ejemplo, el 43% de las empresas del AMBA utiliza links de pago, lo que es 14 puntos porcentuales más que en las provincias.
Esto se debe a una mayor penetración del comercio electrónico y de servicios remotos en la capital. En contraste, en el interior del país, los métodos de cobro son más tradicionales y presenciales. Aquí, el código QR es más común, alcanzando un 69% de adopción frente al 59% en el AMBA. Este auge en las provincias se debe a la amplia aceptación de las billeteras virtuales y a la facilidad de su implementación.
Financiación y costos bajo la lupa
En un contexto económico complejo, la financiación se convierte en un aspecto crucial para la supervivencia de los comercios. El 64% de las pymes encuestadas brinda la opción de cuotas al vender con tarjeta de crédito; en algunos casos, estas operaciones financiadas representan más del 25% de su facturación.
Además, un 67% de las empresas invierte en promociones para atraer o mantener a los clientes. Sin embargo, gestionar un sistema híbrido puede ser complicado. Muchos empresarios sienten que hay falta de transparencia respecto a los costos de cobro. De hecho, solo 1 de cada 5 tiene claridad sobre el costo real de cobrar.
El 43% de los directivos tiene dudas sobre las comisiones, y muchos se sienten desorientados con los costos relacionados a cuotas y retenciones impositivas que pueden dañar su rentabilidad.
La paradoja tecnológica y el horizonte agéntico
Por último, el informe destaca una interesante “paradoja tecnológica”. Aunque el 90% de las pymes muestra interés en incorporar herramientas de Inteligencia Artificial (IA), la realidad es que más de la mitad de ellas (el 54%) no cuenta con integración en sus sistemas de cobro. La mayoría de las pymes opera de manera aislada, utilizando terminales físicas.
Quienes han dado el paso a lo digital suelen conectar sus sistemas con gestiones centralizadas (21%) o plataformas de e-commerce (15%). Sin embargo, hay optimismo en el aire: el 81% de los tomadores de decisión estaría abierto a adoptar un “asistente agéntico” de IA que facilite cobros y conciliaciones en el futuro. Este interés es más marcado en las empresas de mayor facturación y en sectores con alta complejidad logística, mostrando que la optimización de flujos de caja sigue siendo clave para la competitividad de las pymes.