Láctea paralizada logra destrabar venta y retomar producción
La posibilidad de reactivar una planta láctea en Santa Fe ha vuelto a tomar impulso. Después de casi seis meses de estar paralizada, se logró un principio de acuerdo que podría salvar 78 puestos de trabajo. Todo esto tras intensas negociaciones entre un empresario interesado en comprar Sudamericana de Lácteos y el gremio Atilra.
Las conversaciones se dieron en una extensa audiencia en el Ministerio de Trabajo provincial, donde se logró despejar el principal obstáculo que ponía en riesgo la venta. La empresa está actualmente bajo el control de Sergio Servio, un empresario cordobés conocido por su firma Lácteos Servio.
La planta de Sudamericana, ubicada en Díaz, vende productos con marcas como Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca. Sin embargo, desde principios de año permanece inactiva, atravesando una crisis financiera notable. Tiene más de cuatro meses de salarios impagos y deudas con tamberos y proveedores.
El empresario que está a punto de hacerse cargo es Pablo González, de Pergamino y radicado en Rosario. Él lleva desde marzo tratando de negociar la compra y ya tiene un plan para poner la planta en funcionamiento nuevamente.
Hasta hace poco, el avance de la negociación estaba en apuros. Las diferencias entre González y el sindicato dificultaban el proceso, incluso amenazaban con hacer fracasar la operación. El debate giraba en torno a la aplicación del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite suspensiones temporarias bajo ciertas condiciones en situaciones de crisis. González creía que este mecanismo era esencial para hacer viables los costos laborales y así reabrir la planta. Por su parte, Atilra cuestionaba la propuesta, considerando que podía implicar suspensiones injustas y despidos.
Afortunadamente, lograron encontrar un punto en común y reformularon el acuerdo. La gran noticia es que no habrá despidos. Según el convenio, durante los próximos 90 días los trabajadores cumplirán jornadas reducidas, entre el 50% y el 75% del horario habitual, distribuidas en distintos turnos.
Cómo sigue el proceso y cuándo podría volver a producir
Si todo va como se espera y el acuerdo se formaliza en los próximos días, el siguiente paso será realizar el traspaso accionario de la empresa. Una vez concretado, se iniciará una etapa de reacondicionamiento industrial que podrá durar entre 10 y 15 días. Esto incluirá trabajos de limpieza y puesta a punto de las instalaciones antes de que la producción pueda reiniciarse.
Para la pequeña localidad de Díaz, que cuenta con apenas 2.200 habitantes, la reactivación de la planta es crucial. No se trata solo de una operación comercial, sino que la fábrica es una de las principales fuentes de empleo de la región. Su cierre había generando una creciente preocupación entre los vecinos.
Esta situación también refleja las dificultades que enfrentan muchas industrias alimenticias para recuperar su actividad en un contexto donde los márgenes son cada vez más ajustados y hay una elevada presión sobre los costos. Por eso, este acuerdo representa un alivio no solo para un grupo de trabajadores, sino también para toda una comunidad que depende de la industria para su economía.