El Gobierno concede habilitación permanente al Puerto Quequén
El Gobierno nacional anunció recientemente novedades sobre el Puerto Quequén, ubicado a orillas del río Quequén Grande en la provincia de Buenos Aires. Este puerto, que tanto importancia tiene para la zona, ha sido oficialmente habilitado como un puerto de uso público y con fines comerciales, según la resolución 39/2026 emitida por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN). Esto viene de la mano con un proceso bastante esperado, y ya está disponible en el Boletín Oficial.
Con esta habilitación, se abren las puertas para las seis terminales que operan en el puerto. Entre ellas se encuentran la Terminal Sitio 0 de Quequén SA, Terminales y Servicios SA, y la Asociación de Cooperativas Argentinas Cooperativa Limitada, entre otras. Esto no solo es un alivio para quienes dependen del comercio marítimo, sino que también significa un impulso para la economía local.
La resolución también establece que el puerto podrá operar bajo un marco regulatorio que busca facilitar la actividad portuaria en el país. Al amparo de la Ley de Actividades Portuarias, se estableció un régimen excepcional para regularizar la situación de puertos estatales. Esto es clave para asegurar que todo esté en orden para la llegada y salida de mercancías.
Desde la ANPyN, se destacaron las condiciones favorables del puerto a través de inspecciones técnicas, que confirmaron que cuenta con la infraestructura necesaria para desarrollar sus funciones. Según los informes, tanto los accesos terrestres como acuáticos están listos para ser utilizados, lo que sienta una buena base para el desarrollo de más actividades comerciales en la región.
Sin embargo, la habilitación no es un cheque en blanco. Estará sujeta al estricto mantenimiento de las condiciones técnicas y operativas que fueron evaluadas durante este proceso. Hasta ahora, no ha habido objeciones por parte de las áreas técnicas ni de los organismos involucrados.
Así, el Puerto Quequén se prepara para seguir creciendo y adaptándose a las necesidades del comercio marítimo, convirtiéndose en un nuevo punto neurálgico para la actividad económica en la provincia. Es un momento de esperanza y oportunidades, tanto para los trabajadores del puerto como para los comerciantes locales.