Gobernadores del Chaco, Santa Fe y Santiago del Estero se reúnen en Resistencia

La capital chaqueña se prepara para recibir una reunión importante entre los gobernadores Leandro Zdero (Chaco), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Elías Suárez (Santiago del Estero). También estará presente Ignacio Lamothe, el secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI). Este encuentro tendrá lugar el jueves 25 en el Salón Obligado de la Casa de Gobierno. Se trata de un hito en el camino hacia la firma de convenios que impulsarán la creación del Plan Director de los Recursos Hídricos de la Región de los Bajos Submeridionales. Esta iniciativa es crucial para una gestión adecuada del agua en una vasta área que comprende 5,5 millones de hectáreas, abarcando el norte de Santa Fe, el sur de Chaco y el sudeste de Santiago del Estero.

La agenda comenzará temprano, a las 9:30, con la recepción de autoridades. A las 10:00, dará inicio la actividad principal, donde Zdero dará la bienvenida, seguido por Pullaro, Suárez y Lamothe. El evento concluirá con la firma del convenio, consolidando el compromiso entre las provincias para avanzar en el Plan Director. Posteriormente, habrá una mesa técnica y un plenario para discutir los avances y las directrices del proyecto.

Un ecosistema de extraordinaria riqueza

Los Bajos Submeridionales son uno de los ecosistemas más interesantes de Argentina. Este extenso sistema hídrico funciona como un complejo de humedales, alimentado principalmente por las lluvias locales. Aquí, el agua se desplaza y conecta lagunas, pantanos, esteros y bañados, desembocando en arroyos y ríos. Esta red hídrica es fundamental para la biodiversidad, ya que alberga una gran variedad de vida silvestre. Además, estos humedales juegan roles cruciales: regulan el agua, recargan acuíferos, retienen sedimentos y fósforo, y almacenan carbono, contribuyendo a combatir el cambio climático.

Desde el punto de vista productivo, la región tiene un gran potencial. Con suelos profundos y fértiles, es ideal para la agricultura y la ganadería. Sin embargo, hay un detalle a tener en cuenta: la dinámica hídrica. En épocas de sequía, la falta de agua limita muchas actividades, mientras que en temporadas de lluvias intensas, los excesos pueden causar inundaciones, paralizando la economía y dañando la infraestructura. Esto afecta tanto a las áreas urbanas como a las rurales, donde la población ha sufrido frecuentemente por la variabilidad climática.

La principal vulnerabilidad de los Bajos Submeridionales es su propensión a inundaciones. En eventos de lluvias fuertes, la topografía llana y poca pendiente del terreno hacen que el agua se acumule, a veces durante meses. El fenómeno de El Niño complica la situación, ya que se relaciona con precipitaciones excepcionalmente altas. Estas inundaciones pueden desbordar ríos, expandir lagunas y dejar agua estancada por largos períodos, afectando la salud pública, la producción agrícola y la calidad de vida de muchas familias.

Respuesta coordinada

En abril de 2024, el Plan Director fue presentado en Buenos Aires. Allí, Zdero, Pullaro y el senador nacional Gerardo Zamora (entonces gobernador de Santiago del Estero) presentaron los avances del proyecto al CFI. Este plan establece 217 medidas organizadas en seis líneas de acción: gestión hídrica, infraestructura, gobernanza, producción, y aspectos sociales y ambientales.

Uno de los puntos clave del proyecto es el desarrollo de una Red de Monitoreo Hidroambiental, que contará con 55 estaciones para recoger datos en tiempo real sobre variables como lluvias, temperatura y caudal de ríos. Esta red es esencial para prevenir y mitigar los impactos de las inundaciones.

Según fuentes oficiales, se prevé una inversión de U$S 366 millones en 33 proyectos. El objetivo es lograr una gestión inteligente del agua y transformar alrededor de un millón y medio de hectáreas en tierras productivas. La reunión en Resistencia marcará un nuevo capítulo en este esfuerzo colaborativo, buscando criterios sostenibles para el manejo de recursos hídricos y mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región ante los retos del cambio climático.

La firma del convenio será un hito que reafirma el compromiso de las tres provincias con el proyecto, que no solo se centra en infraestructura hídrica, sino también en la construcción de desagües pluviales, control de inundaciones, y otras obras de infraestructura necesarias. También se espera que se discuta la necesidad de que el gobierno nacional aporte recursos para llevar a cabo algunas de estas obras.

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