La CGT inicia plan de lucha y definirá medidas en días próximos
La CGT ha dado el primer paso hacia un nuevo plan de lucha en respuesta a las políticas del Gobierno. En una reciente reunión con varias confederaciones de sindicatos, se anunció que están trabajando en una serie de acciones coordinadas a nivel nacional. La próxima semana, la mesa chica de la central obrera se reunirá para definir las medidas a adoptar. Entre las posibilidades se encuentran una huelga general y un “paro a la francesa”.
Construyendo un Plan de Lucha
La CGT subraya que el contexto actual requiere un plan de lucha que sea sostenido, escalonado y que involucre a todas las organizaciones confederadas. Buscarán combinar firmeza, creatividad y una construcción colectiva que refleje las preocupaciones de los trabajadores.
En la reunión, los gremialistas compartieron un panorama bastante preocupante. Criticaron la dirección económica del presidente Javier Milei, afirmando que está profundizando el debilitamiento de la industria nacional y causando la pérdida de empleos. También alertaron sobre la caída del poder adquisitivo, un tema que afecta a millones de argentinos.
Preparativos para Decidir Acciones
A pesar de la inquietud que rodea a la situación, la CGT aún no ha confirmado ninguna acción concreta. Esto se debe a que están a la espera de la reunión del Consejo Directivo Nacional, que es el único organismo con la autoridad para tomar decisiones definitivas. Sin embargo, los líderes de la central están enfocados en ajustar los acuerdos dentro de una organización que atraviesa tensiones debido a la falta de poder adquisitivo, la revisión de convenios colectivos y el cierre de empresas.
Dos Opciones en Debate: Huelga General o “Paro a la Francesa”
Durante la reunión, surgieron dos propuestas principales: algunos sindicatos optan por una huelga general, mientras que otros consideran más efectivo un plan de lucha con reclamos selectivos. Brey, uno de los referentes, destacó que no es suficiente con un solo paro, y que es fundamental un plan de largo plazo que involucre a otros sectores también golpeados por el ajuste.
Dentro del triunvirato de la CGT, algunos muestran reticencia a convocar a una nueva huelga general. Temen no poder contar con la adhesión de sindicatos clave, como la UTA y La Fraternidad, que se encuentran en una situación complicada debido a las multas que impone el Gobierno ante el incumplimiento de conciliaciones obligatorias.
La opción que está ganando más consenso es el “paro a la francesa”, inspirado en las protestas contra la reforma de jubilación en Francia. Esta estrategia plantea paros escalonados, en lugar de una única huelga. La idea es realizar paros alternados en diferentes sectores, como transporte, banca y educación, buscando alargar el efecto de las protestas sin desgastar a los sindicatos rápidamente.
La CGT enfrenta un desafío importante, ya que ha sufrido varios reveses en las reformas laborales recientes. Aunque no tienen expectativas de que Javier Milei cambie su enfoque, esperan contribuir a crear un clima que favorezca a un futuro gobierno más afín a sus intereses.