Aumenta el temor a guerra en Medio Oriente tras ataques recientes
Las tensiones internacionales, que comenzaron el 28 de febrero con la intervención de Estados Unidos, están impactando fuertemente en la economía global. Los costos de la energía están subiendo y esto también afecta el precio de productos básicos como los alimentos, algo que nos afecta a todos.
La madrugada del lunes, Israel e Irán volvieron a intercambiar fuego después de una tregua que había durado dos meses gracias a un acuerdo entre Teherán y Washington. Pese a que horas más tarde, el ejército iraní anunció que detendría sus operaciones agresivas y se supo que Israel había dejado de hacer preparativos para represalias, esta escalada de violencia reaviva el temor a un conflicto armado en la región.
Desde el 28 de febrero, cuando empezaron las ofensivas de Washington y Tel Aviv, la economía global ya ha sentido el golpe. Los precios de los combustibles han subido y es posible que lo sigan haciendo, lo cual impacta directamente en el costo de los alimentos. Aunque hubo esfuerzos diplomáticos para lograr un cese al fuego, los mediadores internacionales no pudieron convertir la tregua alcanzada en abril en un tratado de paz formal.
Teherán ha reforzado su control sobre el estrecho de Ormuz, un paso clave para el petróleo y gas natural. Esto ha sido un factor determinante en el reciente aumento de los precios en el mercado global. Al mismo tiempo, Israel ha intensificado sus operaciones militares en Líbano, buscando hacer frente a Hezbollah, un aliado de Irán.
La situación se complicó aún más este lunes cuando los hutíes de Yemen, que también están alineados con Irán, lanzaron proyectiles hacia Israel y amenazaron con atacar barcos vinculados a este país en el mar Rojo.
Luego de este recrudecimiento, el presidente estadounidense, Donald Trump, utilizó su red social para pedir un cese inmediato del fuego entre Israel e Irán. A pesar de que pasaron más de 18 horas desde el inicio de esta nueva hostilidad, Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí, optó por el silencio, sin hacer declaraciones públicas sobre la crisis. Trump mencionó que planeaba comunicarse telefónicamente con Netanyahu para solicitarle que no llevara a cabo represalias.