Recuperan empresa vendida por u$s1.500 millones a buen precio

En el mundo de la tecnología, es común escuchar sobre compras millonarias, pero rara vez vemos a los fundadores recuperar el control de sus empresas por una cifra mucho menor a la que recibieron anteriormente. Este es el caso de Kingston Technology, una historia sorprendida que vale la pena compartir.

En medio de crisis financieras, la transacción se destaca como una de las operaciones más notables de la industria. Los fundadores no solo mantuvieron su empresa, sino que también la llevaron a alcanzar un tamaño monumental en el sector de la memoria y almacenamiento.

¿Quiénes son John Tu y David Sun, los discretos multimillonarios de Kingston?

John Tu y David Sun son dos nombres que quizás no reconozcas de inmediato. Nacidos en Asia, se formaron como ingenieros eléctricos antes de embarcarse a Estados Unidos en los años 70. En Los Ángeles, forjaron una amistad a raíz de su amor por el básquet, que pronto se transformó en una sociedad empresarial que cambiaría sus vidas.

Su primera aventura significativa fue con Camintonn Corporation, una empresa de productos de memoria informática. En 1986, vendieron esa compañía por unos 6 millones de dólares, pero el festejo fue corto. El Lunes Negro de 1987 arrasó con gran parte de su fortuna.

En vez de rendirse, John y David encontraron una oportunidad en medio de la escasez de componentes informáticos. Ese mismo año, fundaron Kingston Technology, con el foco en crear soluciones de memoria tanto para fabricantes como para usuarios.

La estrategia era simple: adquirir chips de terceros, integrarlos en productos listos para usar y garantizar un nivel de calidad excepcional. Y funcionó. Kingston se convirtió en uno de los principales proveedores globales de módulos DRAM, unidades SSD, memorias USB y tarjetas de almacenamiento.

A diferencia de otros titanes del ámbito tecnológico, Sun y Tu mantuvieron un perfil bajo, trabajando en escritorios comunes con su equipo y evitando ostentaciones.

La venta a SoftBank por 1.500 millones de dólares y la bonificación a sus empleados

En 1996, Kingston ya se había posicionado como un referente en el mercado de memorias. Fue entonces cuando los fundadores decidieron realizar una jugada histórica. El gigante japonés SoftBank adquirió el 80% de la empresa por 1.500 millones de dólares. Para Tu y Sun, que apenas nueve años atrás habían sufrido una caída financiera, esto representaba un cierre ideal de su trayectoria empresarial.

Sin embargo, lo más impactante de esta venta no fue solo el monto. Sun y Tu decidieron repartir más de 100 millones de dólares entre sus empleados como bonificaciones extraordinarias. Esta decisión cambió la vida de cientos de trabajadores y se transformó en un ejemplo emblemático dentro del ecosistema de Silicon Valley, reforzando la imagen de ambos empresarios.

Además, gracias a la venta, cada uno recibió cerca de 700 millones de dólares. Lo sorprendente es que aún conservaron una participación minoritaria en la compañía. Nadie podía prever que faltaba un capítulo aún más increíble por venir.

Cómo recuperaron la participación de su empresa por una fracción

Ya a fines de los años 90, SoftBank ajustó sus prioridades de inversión, enfocándose en negocios digitales y buscando desprenderse de activos que no se alineaban con su nueva estrategia. Aunque Kingston seguía siendo rentable, no formaba parte del sector digital que atraía la atención del mercado.

Fue así que en 1999 surgió una oportunidad inesperada. SoftBank acordó venderles nuevamente el 80% de Kingston por tan solo 450 millones de dólares. Esto representa una diferencia monumental, ya que solo tres años antes, esa participación había sido vendida por 1.500 millones.

Con esta maniobra, los fundadores recuperaron el control total de la empresa, mientras que mantenían buena parte de la fortuna acumulada en la primera venta.

Desde entonces, Kingston ha seguido creciendo en el negocio de las memorias y almacenamiento. Según estimaciones de Forbes, la compañía generó ingresos de 14.400 millones de dólares en el último año, posicionándose entre las grandes empresas privadas de EE.UU.

John Tu y David Sun han visto cómo su fortuna se multiplica, acumulando en conjunto alrededor de 75.000 millones de dólares, colocándolos entre las personas más ricas del mundo.

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