El mercado ajusta proyecciones y sigue detrás de la inflación

De acuerdo con un informe del BCRA, el dólar se estima en $1.422 para junio, lo que significa un recorte de $15 respecto a la medición anterior. Para fines de diciembre de 2026, la proyección está en $1.658, que es $17,9 menos que en la última estimación.

Este dato demuestra que el mercado sigue ajustando a la baja sus expectativas para el dólar. La proyección para fin de año indica una suba anual esperada de 14,5%, bastante por debajo de la inflación prevista para 2026, que se sitúa en 30,5%.

¿Qué espera el mercado para el dólar en lo que queda del año?

En cuanto al recorrido del dólar, el REM presenta un camino moderado, aunque no lineal. Los especialistas anticipan un dólar de $1.422 en junio, que irá creciendo hasta $1.658 en diciembre. El detalle mensual sería el siguiente: $1.447 en julio, $1.476 en agosto, $1.516 en septiembre, $1.553 en octubre, y $1.597 en noviembre.

El patrón sugiere que hay una esperanza de un reajuste más pronunciado en la segunda mitad del año. La suba mensual implícita tendría un crecimiento hasta septiembre, moderándose después. Para julio se espera un incremento del 1,8%, en agosto del 2%, y así sucesivamente, con un crecimiento del 3,8% en diciembre.

Dólar e inflación: el tipo de cambio seguiría corriendo por detrás en el acumulado anual

Comparar los valores del dólar con las expectativas de inflación es crucial. Mientras el dólar oficial proyecta una variación interanual de 14,5%, la inflación en 2026 se mantiene en 30,5%. Esto indica que el mercado prevé una apreciación cambiaria real, lo que significa que el dólar aumentará mucho menos que los precios, funcionando como un ancla en el proceso de desinflación.

Para mayo, los participantes del REM anticiparon una inflación mensual de 2,3%, casi sin cambios en comparación con la medición anterior. Por meses, se espera 2,1% en junio, 2% en julio, 1,8% en agosto, 1,9% en septiembre, y así sucesivamente, con ligeras variaciones.

A corto plazo, el dólar podría seguir en línea o por debajo de la inflación. Sin embargo, a partir de agosto, se estima que esta relación se empiece a invertir, con una proyección de suba del 2,7% en septiembre frente a un IPC esperado de 1,9%.

Cómo cambiaron las expectativas frente al REM anterior

El último relevamiento muestra una diferencia significativa entre las expectativas cambiarias y las inflacionarias. Mientras que las previsiones del dólar se corrigieron a la baja en casi todos los plazos, los pronósticos de inflación permanecieron estables en el corto plazo.

En resumen, la estimación del dólar para junio bajó $15, para julio $12,8, y así en adelante, hasta llegar a $17,9 para diciembre.

En cambio, las proyecciones de inflación siguen prácticamente igual. Se mantuvieron en 2,3% para mayo, 2,1% para junio, y así sucesivamente, con una leve disminución de la expectativa anual de inflación, que pasó de 24,1% a 23,3%.

Esto resulta en una señal clara: el mercado no está revisando significativamente su escenario inflacionario, pero sí espera un dólar más bajo que hace un mes. Esta combinación apoya la idea de que el tipo de cambio oficial seguirá funcionando como un ancla nominal, con una corrección más rápida hacia el final del año.

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