Préstamos personales y tarjetas bajaron en mayo

El crédito en pesos ha seguído cayendo y parece no encontrar el rumbo. En mayo, se registró un nuevo descenso, acumulando ya cinco meses de retroceso. La mayor parte de esta caída se ha visto en los préstamos relacionados al consumo y a las familias, lo cual genera preocupación.

Préstamos personales y tarjetas: el consumo financiado sigue en declive

La bajada en los préstamos personales fue notable. Según datos de First Capital, este tipo de crédito creció apenas un 1% en términos nominales, alcanzando un saldo de $21 billones. Sin embargo, en términos reales, sufrió una caída del 1,4% en mayo, y solo mostró un leve incremento anual del 0,2%. De hecho, lleva ocho meses consecutivos cayendo en este sentido.

“Con este mes, completamos ocho caídas seguidas en el nivel de la cartera”, comenta Barbero, experto en la materia. La falta de confianza de los deudores y la cautela de las entidades prestadoras son factores que siguen perjudicando esta área. Las instituciones no están dispuestas a otorgar nuevos créditos hasta que la situación de morosidad se regularice.

Además, las tarjetas de crédito también reflejan este debilitamiento del consumo financiado. El saldo de utilización creció un 0,7% mensual, llegando a $24,6 billones, pero al considerar el contexto real, experimentó una baja del 1,7%. Comparado con el año anterior, la caída real fue del 4,6%. Muchos tarjetahabientes ven restricciones en sus límites de crédito, y aquellos que solían usar cuotas para enfrentar la inflación ahora no tienen incentivos, ya que escasean las cuotas sin interés.

Créditos prendarios e hipotecarios: sin cambios importantes

Los créditos prendarios tampoco han logrado mantenerse en la senda de mejora. Aumentaron un 1,7% nominal en mayo, alcanzando un saldo de $6,2 billones, pero en términos reales, cayeron un 0,7%. Esto marca un nuevo retroceso tras el leve repunte del mes anterior.

En cuanto a los créditos hipotecarios, que incluyen los ajustables por inflación, el saldo creció un 2,3% en términos nominales, totalizando $7,6 billones. Sin embargo, prácticamente no hubo avance real, con una modesta caída del 0,1%. “Las variaciones reales son prácticamente nulas, lo que refleja un contexto complicado”, señala Barbero.

Crédito comercial: el rayo de esperanza

Contrario a la tendencia general, los préstamos comerciales muestran una dinámica más optimista. First Capital menciona que crecieron un 3,5% nominal mensual y un 1,1% real, alcanzando un total de $32,8 billones. Este crecimiento pone fin a cuatro meses de caídas reales.

“Aquellos meses de baja han quedado atrás, y este crecimiento no se veía desde diciembre del año pasado”, explica Barbero. La combinación de tasas activas más bajas y cercanas a la inflación esperada parece haber reactivado, aunque con cautela, la demanda en este ámbito.

Créditos en dólares: moderación en el crecimiento

Por otro lado, el crédito en dólares sigue en ascenso, aunque de manera moderada. El saldo total aumentó un 2,4% mensual, alcanzando los u$s23.279 millones, con un crecimiento interanual del 48%. Esta tendencia de expansión se debe principalmente a un contexto de mayor estabilidad cambiaria y a una mejora en los depósitos en dólares.

“Esta calma en el tipo de cambio favorece la demanda de operaciones de este tipo”, destaca Barbero. En lo que va del año, los préstamos en dólares al sector privado han crecido cerca de u$s4.500 millones.

Así, mayo ha dejado en claro algunas señales para el sistema financiero: si bien el crédito a empresas empieza a mostrar cierta recuperación, el financiamiento en dólares se empodera. Sin embargo, el crédito en pesos para familias continúa estancado, reflejando dificultades como mayor morosidad y límites restrictivos.

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