La evolución de la estrategia de compra en los hogares
El consumo masivo en Argentina no logra despegar en este arranque de 2026. Aunque la caída se está desacelerando en comparación con 2025, aún no hay signos claros de recuperación en el horizonte. El primer trimestre cerró con un retroceso del 1,5% en comparación interanual. Esta falta de confianza se siente en todos los sectores socioeconómicos: un año atrás, el 48% de las personas creía que sus finanzas mejorarían, mientras que hoy solo el 31% mantiene esa perspectiva.
Un informe de Consumer Insights de Worldpanel by Numerator revela que la situación financiera es complicada. Tres de cada diez hogares enfrentan dificultades, y aquellos que sienten que su sueldo apenas alcanza para lo básico han aumentado del 29% al 36%. Al mismo tiempo, los que aseguran que pueden controlar sus gastos sin restricciones pasaron del 46% al 38%. Esto nos muestra un panorama complejo y de ajuste.
Según la consultora Scentia, la contracción del consumo fue del 3,8% en abril comparado con el año anterior, y del 4,7% en relación a marzo. En total, en el primer cuatrimestre, el consumo se redujo un 3,3%. Las cadenas de supermercados son las más perjudicadas, con una caída del 4,5% tanto en la medición interanual como mensual.
Frente a tanta turbulencia, los hogares argentinos están cambiando su forma de comprar. Buscan mantener sus hábitos, pero rotan marcas, optan por envases más pequeños y espacian sus visitas a los comercios sin dejar de lado su bienestar.
Nuevas lógicas de compra: cercanía y eficiencia
Una de las tendencias más notables es cómo se planifican las compras. En el primer trimestre, la frecuencia de visitas a las tiendas cayó un 5,4%. Las categorías se mantienen, pero cambian el tamaño de la canasta y la forma de adquirir productos.
El informe indica un mercado fragmentado: un 50% de las categorías están mostrando signos de recuperación, mientras que la otra mitad sigue en retroceso. Los alimentos secos (+1,4% en volumen), las infusiones (+4,4%) y los lácteos (+1,3%) son algunos de los que van al alza. Por otro lado, las bebidas sin alcohol sufrieron la mayor caída en volumen (-10,3%) y los productos refrigerados/congelados vieron un descenso en la frecuencia de compra (-7%).
Maricel Masut, directora de Worldpanel, observó que “los argentinos gestionan su realidad con un mayor control, selectividad y exigencia de valor para no modificar radicalmente sus hábitos”.
Formatos de menor tamaño y marcas más accesibles
La búsqueda de eficiencia se traduce en cambios en el formato de compra. Se observó un incremento de más del 2% en la compra de productos en envases pequeños y medianos, mientras que los de mayor tamaño cayeron un 8,2% y los extra grandes un 6,8%. Este ajuste permite al consumidor acceder a productos sin comprometer su presupuesto.
Las marcas “economy” están teniendo un crecimiento en volumen del 2,1%, en contraste con las marcas “premium”, que retrocedieron un 2,6%, y las “mainstream”, que disminuyeron un 1,5%. Esto refuerza una tendencia que ya se observaba el año anterior.
Fragmentación del mercado y exigencias
El análisis también pone de manifiesto una Argentina de dos velocidades. En la región central del país, el 67% de las categorías están logrando crecer, mientras que el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) muestra un panorama más negativo.
Masut destacó que “los hogares argentinos están ajustando sus compras en lo esencial, pero cuando tienen un pequeño margen, prefieren invertir en productos que aporten un beneficio real a su bienestar”. Además, subrayó el desafío que enfrentan las empresas: acompañar a un consumidor que, a pesar de vivir con un presupuesto ajustado, sigue priorizando momentos clave de consumo y es cada vez más exigente en la búsqueda de valor.