el dispositivo que te hará invisible para los demás
Millones de personas disfrutaron de la saga de Harry Potter, ese mago que todos seguimos en la pantalla. Muchos de nosotros soñamos con poder usar algunos de los hechizos o maravillosos objetos que aparecen en las películas. Aunque todo parecía fantasía, ahora hay un invento que se asemeja a uno de los artículos más famosos de la historia: la capa de invisibilidad.
Este artefacto, que fue una herramienta clave para Harry en sus aventuras, es ahora el protagonista de una innovación que, aunque no es mágica, ofrece un funcionamiento sorprendente en ciertos entornos. La empresa detrás de este invento, Invisibility Shield Co., es una startup británica que ha creado un escudo inspirado en la famosa capa.
Cómo Harry Potter: de qué trata este invento millonario
El escudo de invisibilidad no se usa como una prenda, sino que funciona como una pantalla rígida. Si te escondes detrás de ella, puedes quedar parcialmente oculto, generando un efecto que recuerda un truco óptico. Este artefacto no oculta totalmente el cuerpo, pero distorsiona tu silueta con una imagen del fondo, logrando que, desde cierta distancia, parezcas menos visible.
La compañía trabajó arduamente durante más de dos años en su desarrollo. Después de crear las primeras unidades para demostrar cómo funciona, lanzaron una campaña de financiación para producir más y llevar el producto al mercado. Inicialmente buscaron reunir u$s6.600 y ya lograron superar los u$s10.100 en los primeros días. En poco tiempo, el monto recaudado escaló a más de u$s88.000.
Este dispositivo se presenta como una alternativa real a la invisibilidad que antes solo veíamos en las películas. Sin trucos digitales ni magia, su funcionamiento depende de la posición de quien se oculta, del fondo que elige y de cómo el panel desvía la luz.
Cómo funciona el escudo para volverte invisible
El escudo no necesita batería ni cables. Su tecnología se basa en una matriz de lentes dispuestas en el panel. Estas lentes modifican el recorrido de la luz que llega desde detrás del escudo. Cuando alguien se coloca detrás de él, la luz que se refleja de su figura se dispersa hacia los lados, mientras que la luz del fondo se extiende en la parte frontal del panel.
Este efecto crea una ilusión visual que permite que el observador vea un área similar al fondo, en lugar de la persona oculta. Aunque la imagen no es perfectamente nítida, logra borrar los bordes, facilitando que la persona pase desapercibida en determinadas condiciones.
El rendimiento del escudo mejora si se utiliza frente a superficies simples. Por ejemplo, un fondo de césped, arena o una pared lisa ayuda a que el efecto sea más efectivo, ya que el panel no tiene que reproducir demasiados detalles. La vestimenta de la persona que intenta esconderse también juega un papel crucial. El escudo funciona mejor si se usa ropa que combine con el fondo o que sea de tonos similares.
Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas limitaciones. Si el fondo tiene muchos objetos o un fuerte contraste, la zona cubierta por el escudo puede parecer una mancha borrosa. En resumen, este invento no hace desaparecer a la persona, pero sí la camufla al distorsionar la luz. Una innovadora y divertida propuesta que, de alguna manera, nos acerca a la magia de las películas de Harry Potter.