El Gobierno regula fondos de indemnizaciones: impacto y pendientes
Este lunes, el Gobierno anunció a través del Boletín Oficial la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Este fondo es uno de los cambios más importantes que trae consigo la Reforma Laboral. Su implementación está prevista para el 1° de noviembre de 2026 y tiene como objetivo modernizar el sistema de indemnizaciones. Esto podría abrir la puerta a que más fondos fluyan hacia el mercado de capitales argentino, ya que los aportes de los empleadores serán gestionados por vehículos de inversión que cuenten con la aprobación de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Los fondos se canalizarán principalmente a través de Fondos Comunes de Inversión (FCI) o Fideicomisos Financieros. Es importante destacar que organismos como la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la CNV, y la Secretaría de Trabajo tienen un plazo de 45 días hábiles para establecer normas adicionales que complementen esta nueva regulación.
¿Qué significa esto para el mercado local?
La introducción de estos fondos puede generar un flujo de capital que irá directo a instrumentos financieros locales. Según los expertos, los recursos de los empleadores podrían generar una demanda notable de instrumentos como las Lecaps, Boncaps, bonos ajustados por CER, obligaciones negociables, acciones y otros activos en el mercado.
Pablo Wilenski, director comercial de Asset Management en Balanz, mencionó que el decreto aporta claridad y resuelve varias dudas. Esto, según él, es un avance significativo, sobre todo en lo que respecta a la fecha de implementación y los procesos operativos del FAL.
¿Cómo se administran los fondos para indemnizaciones?
Federico Villarino, abogado laboralista de ECIJA, explicó que cada cuenta del FAL será gestionada por entidades privadas, autorizadas y supervisadas por la CNV. Estas entidades serán responsables de la administración de los fondos y de asegurar que las inversiones se realicen de acuerdo con las normas establecidas. Tendrán que encargarse de registrar y seguir todos los movimientos, además de realizar los pagos cuando sea necesario.
Un detalle interesante es que la norma establece un tope máximo de 1% de comisión anual sobre los activos administrados. Esto busca prevenir que los costos operativos afecten considerablemente el fondo acumulado, además de fomentar la competencia entre administradores y ayudar a que el sistema sea más eficiente.
Alexis Billone, CEO de IEB Fondos, considera que la reglamentación del FAL trae un cambio estructural para las empresas argentinas. Este sistema no solo permitirá una mejor administración del pasivo laboral, sino que también impulsará el desarrollo del mercado de capitales local, ofreciendo previsibilidad y nuevas oportunidades de inversión.
Aspectos a definir y tener en cuenta
Aún faltan definiciones clave para que el FAL pueda ser implementado completamente. Maquieyra destacó que la CNV debe finalizar los requisitos operativos y los procesos de autorización. También es esencial encontrar un equilibrio entre mantener la liquidez necesaria para afrontar desvinculaciones y obtener rendimientos razonables para las empresas.
La entrada en vigencia del 1° de noviembre de 2026 brinda un margen para que el mercado se adapte y establezca fondos FAL atractivos. Según Diego Serrano Redonnet, abogado del estudio PAGBAM, aún hay detalles por definir, como el menú de inversiones que abarcará el FAL. Queda claro que los fondos solo podrán invertir en activos negociados en Argentina, evitando productos vinculados al exterior.
Finalmente, es importante que cada empleador elija la entidad que administrará su FAL y el fondo que prefiera. Si no lo hacen dentro de un mes, la CNV asignará uno por defecto. Además, los empleadores tendrán la capacidad de trasladar sus recursos entre fondos, asegurando la flexibilidad que el sistema necesita.