El Gobierno afirma que jóvenes regresan al país, sin datos suficientes

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, mostró su emoción en una charla en Viena, donde compartió su temor por el futuro de sus hijos si la Argentina regresaba a un “camino anterior”. Con un tono esperanzador, destacó que, gracias a los cambios económicos impulsados por Javier Milei, muchos jóvenes están optando por regresar al país. Inclusive, mencionó que, bajo un escenario diferente, él mismo habría aconsejado a su familia a emigrar.

Esa declaración resonó con fuerza en el oficialismo, que rápidamente la utilizó para representar un cambio de época. En un evento posterior, Milei se sumó a esa narrativa, expresando que “el talento argentino tiene la oportunidad de brillar en casa”. Aseguró que, por primera vez en décadas, muchos pueden encontrar oportunidades sin necesidad de irse.

No obstante, es importante señalar que las afirmaciones de Sturzenegger no se sustentan en estadísticas concretas. Desde la Dirección Nacional de Migraciones, que actualmente depende del Ministerio de Seguridad, no se proporcionaron cifras sobre el retorno de argentinos al país.

La dificultad de cuantificar este fenómeno se debe a la falta de datos. Un exfuncionario en el área explicó que no hay preguntas sobre el ―por qué― de la salida del país, lo que complica obtener información precisa sobre los retornos. Aunque el Estado registra las entradas y salidas de personas, no se sabe con certeza cuántos se quedan definitivamente en el extranjero ni cuántos regresan.

A pesar de la falta de cifras oficiales, desde la cartera de Sturzenegger mencionaron que varias encuestas indican una disminución en el deseo de los jóvenes por abandonar Argentina, junto con algunos casos concretos de retorno. Un estudio de la consultora Mora Jozami destacó, hasta diciembre de 2025, que había disminuido el número de jóvenes de 16 a 29 años que expresaban querer irse, mostrando además una mejora en las expectativas económicas.

Por otro lado, los datos de Google Trends reflejan que hay menos búsquedas relacionadas con términos como “emigrar” o “trabajo en el exterior”. Este cambio es interpretado por el oficialismo como un signo de que el interés por dejar el país se ha debilitado en comparación con años anteriores.

Sin embargo, el deseo de emigrar sigue presente. En los consulados europeos, especialmente en España e Italia, miles de argentinos continúan tramitando sus ciudadanías para poder residir allí. En el Consulado español, el cierre de la conocida “Ley de Nietos” ha generado un cuello de botella, con más de 600.000 expedientes en proceso.

La situación es similar en Italia, donde las solicitudes de ciudadanía enfrentan demoras de hasta cuatro años, llevando a muchos a buscar soluciones legales para acelerar sus trámites. A medida que la burocracia se complica, los costos también han aumentado, y aún así la gente sigue acercándose a los consulados con esperanzas de un futuro mejor.

Además, en el sector de la ciencia y la investigación, el fenómeno de migración se hace evidente. Según el CONICET, se ha perdido un 14% de investigadores en poco más de dos años, y en la UBA, se reportan numerosas renuncias entre docentes e investigadores.

El panorama es complejo, y muchos jóvenes están considerando mudarse no solo a Europa, sino también a otros países de la región como Brasil y Chile, que ofrecen mejores oportunidades laborales y estabilidad.

En medio de este marco, otro dato importante es que, según un estudio de Tejido Urbano, cuatro de cada diez jóvenes no logran independizarse ni acceder a una vivienda sin el apoyo familiar. Alta inflación, salarios bajos y alquileres elevados son solo algunas de las barreras que dificultan la autonomía económica.

Por ello, las declaraciones de Sturzenegger y Milei se inscriben en una narrativa de optimismo que el gobierno busca promover. Sin embargo, el retorno masivo de jóvenes argentinos aún parece estar más relacionado con percepciones políticas que con un fenómeno verificable en la realidad.

Botão Voltar ao topo