Caída del IVA y previsiones sugieren estancamiento en abril

El ministro Luis Caputo está particularmente optimista con la situación económica, especialmente después de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) anunciara un crecimiento del 5,5% anual y 3,5% mensual en marzo. Este aumento se atribuye en gran medida a una cosecha excepcional. Sin embargo, a medida que se espera el próximo informe de INDEC, hay indicios de que en abril la actividad podría haber disminuido nuevamente.

Caputo compartió su entusiasmo el jueves en el Latam Economics Forum, afirmando que para las elecciones de 2027, “la economía se va a llevar puesta a la política”, sugiriendo que Javier Milei ganaría “cómodamente”.

Una señal de que la economía está perdiendo impulso es el dato compartido por Alejandro Pegoraro, de la consultora Politikon Chaco. A falta de un día hábil para que termine mayo, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) ha caído un 7,8% en términos reales en comparación con el mismo mes del año anterior. Hay que recordar que el IVA refleja la facturación del mes anterior, en este caso, abril. Aún no está claro si este descenso proviene del consumo interno o de las importaciones. La cifra definitiva se conocerá el próximo lunes.

Pegoraro señala un enfriamiento general de la actividad. El buen ritmo de marzo, impulsado por el sector agropecuario, parece haber sido un fenómeno aislado. Asegura que en abril podría haber un descenso en las cifras, indicando que los sectores más activos, como la energía y la intermediación financiera, ya estaban en niveles altos durante 2025, lo que limita las posibilidades de crecimiento. Para que la industria y el comercio se recuperen, es crucial que aumente el consumo, algo que depende de la mejora del poder de compra de los salarios y, sobre todo, de que la inflación baje.

Dinámica de serrucho para la actividad económica

Según la consultora Equilibra, en abril se registró una caída de la actividad del 1% interanual y del 1,5% mensual. Después de la fuerte expansión de marzo (+3,5% mensual), la actividad sigue mostrando esta dinámica de “serrucho” que se observa desde febrero de 2025, con caídas en 9 de 15 meses.

En un mes donde la agricultura tiene un impacto mayor, la caída de la cosecha de soja por las lluvias afectó negativamente al EMA (Estimador Mensual de Actividad Económica) agregado. Sin considerar el sector agropecuario, el EMA también habría disminuido un 0,3% mensual, tras un crecimiento del 2,8% en marzo.

Para Orlando Ferreres, hay estancamiento

El Índice General de Actividad (IGA) que elabora el Centro de Estudios Económicos de Orlando Ferreres y Asociados muestra 0% de crecimiento interanual y una caída del 0,7% en comparación con marzo; en el cuatrimestre, el descenso es del 0,3%. La contracción de 0,7% para abril sugiere que la actividad mantiene una evolución oscilante, bajando tras el aumento significativo de marzo.

Las industrias como minería, agricultura y ganadería, junto con la intermediación financiera, continúan mostrando resultados positivos. Sin embargo, la industria manufacturera y el comercio son los sectores más afectados, tanto a nivel mensual como en el acumulado de los primeros cuatro meses.

Aunque no se espera un cambio en esta dinámica de marcha a dos velocidades en el corto plazo, hay esperanza de que los sectores más rezagados comiencen a mejorar. Con mejores condiciones macroeconómicas y una inflación en descenso, podrían aumentar los ingresos de las familias y la confianza de los consumidores, lo que beneficiaría al comercio y la industria.

La UIA anticipa una caída en abril

El Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU) indica en su último informe que los primeros datos de abril reflejan una baja en la actividad en comparación con marzo. La producción relacionada con la construcción es variada: mientras los despachos de cemento cayeron un 5,7%, el Índice Construya muestra un aumento del 5%. A pesar de esto, el sector sigue rezagado, con caídas significativas en comparación con 2022.

En el sector automotriz, se reportó una caída mensual del 3,9% por la disminución en ventas al mercado interno. Además, la demanda de energía eléctrica por parte de las grandes industrias cayó un 2,9% en comparación con marzo.

Los sectores dinámicos no derraman

La consultora Labour, Capital & Growth (LCG) advirtió que, a pesar del rebote en marzo, no se prevé un crecimiento significativo para este año. Mantienen una proyección de expansión de la actividad por debajo del 3% anual, impulsada por algunos sectores como el petróleo, minería y agro.

LCG menciona que para otros sectores no hay drivers claros para impulsar el crecimiento, afectado por el bajo poder adquisitivo y la retracción del crédito. Además, parte del consumo se está viendo afectado por el aumento de bienes importados, en un contexto de mayor competencia y tipo de cambio apreciado.

También se aprecia que el flujo de beneficios hacia otros sectores seguirá limitado, ya que la estabilidad cambiaria podría no ser suficiente para ayudar a los márgenes de industrias intensivas en mano de obra.

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