Expareja de Centeno afirma haber sido usada de testaferro

Hilda María Horovitz, expareja de Oscar Centeno, está en el centro del debate sobre los polémicos cuadernos que supuestamente revelan un esquema de corrupción en la Argentina. La mujer, que declaró recientemente frente al Tribunal Oral Federal 7, admitió que no está del todo segura si en su primera declaración ante el juez Claudio Bonadio habló de esos cuadernos. “Nunca leí lo que había en ellos”, confiesa, refiriéndose a los documentos que encontró por casualidad guardados en el ropero junto a otras cosas personales de Centeno.

Horovitz contó que no podía recordar si mencionó “bolsos con dinero” durante su declaración. Sin embargo, mencionó que Centeno era meticuloso: “Anotaba todo”, desde compras simples hasta gastos familiares. Aunque revisó papeles y cuadernos que pertenecían a él, insistió en que nunca supo qué había escrito su expareja.

También reveló que le ofrecieron entrar al programa de “arrepentidos”, pero decidió rechazar la oferta, en parte porque debía cuidar su perro. A la hora de indagar sobre el destino de dos bolsos que contenían pertenencias de Centeno, no logró recordar si ella o su abogado se los entregaron al fiscal Stornelli. “Elegí a Stornelli porque siempre hablé con él”, aclaró.

La figura de “testaferro”

Horovitz no es ajena a la causa legal. En noviembre de 2017, cuando testificó por primera vez, lo hizo tras una relación complicada con Centeno. Aseguró que fue a los tribunales de Comodoro Py con la intención de hablar sobre él, a quien había estado ayudando con la recopilación de documentación. Se identificó como “testaferro”, alegando que Centeno utilizó su nombre para realizar diversas actividades. “Le hizo hacer un monotributo y con eso tenía una flota de autos a mi nombre”, relató.

La violencia y los maltratos vividos durante su relación también fueron tocados durante la audiencia. Horovitz habló sobre agresiones y humillaciones, afirmando que decidió denunciar a Centeno por los maltratos que sufrió. “Fui por mí, no por el gas licuado”, enfatizó, dejando claro que su motivación era buscar justicia por su propia experiencia.

Deseo de denuncia

La ex pareja de Centeno comentó que convivieron desde 2006 hasta 2016 y describió su relación como generalmente “mala”. Recordó a un Centeno “violento”, quien abusaba del alcohol durante los fines de semana. Ante las preguntas de la defensora que representa a uno de los acusados, Horovitz mencionó que Centeno era “muy habilidoso” con las palabras y que a menudo ocultaba la verdad.

Mientras tanto, el abogado defensor, Carlos Beraldi, cuestionó las irregularidades vinculadas a su declaración de 2017. La duda surge porque el acta contiene la firma del juez Bonadio, mientras que Horovitz asegura haber declarado sólo con Stornelli. Esta discrepancia genera interrogantes sobre cómo y quién tomó realmente su testimonio en ese momento crítico.

Las anotaciones de Centeno

Horovitz recordó que se enteró “de casualidad” de las anotaciones que hacía Centeno. “Siempre anotaba todo”, dijo, incluso los detalles más pequeños de su vida diaria. Los cuadernos y otros documentos estaban guardados en un ropero y fueron revisados en una ocasión en que Centeno se fue a Salta, pero, una vez más, ella reiteró que nunca leyó su contenido.

Sobre su pasado laboral, mencionó que trabajó en la Secretaría de Energía y conoció a Miriam Quiroga, colaboradora de Néstor Kirchner. En la instrucción de la causa Cuadernos, Horovitz había dejado entrever que Centeno anotaba detalles de sus recorridos con el exfuncionario Roberto Baratta, pero negaba conocer su contenido.

El origen de la causa

La historia se complica aún más con la aparición de Jorge Bacigalupo, amigo y policía retirado, a quien Centeno habría entregado los cuadernos antes de que llegaran a manos del periodista Diego Cabot. Más de un año después, Bacigalupo entregó esas anotaciones a Cabot, quien a su vez llevó las fotocopias a los tribunales.

Horovitz, en medio de esta trama, también admitió que nunca conoció directamente al juez Bonadio, aunque en varias ocasiones había interactuado con Stornelli. El tribunal sigue evaluando las implicaciones de cada testimonio en un caso que se ocupa de la supuesta asociación ilícita vinculada a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y varios exfuncionarios, así como a un grupo de empresarios que, entre 2003 y 2015, habrían recaudado dinero de diferentes sectores a cambio de contratos estatales.

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