Los tres temas clave en la agenda global de los mercados
Donald Trump volvió de su visita a China, pero la situación en Medio Oriente sigue generando incertidumbre. Además, el mercado de deuda empieza a mostrar signos de tensión, lo que tiene a los inversores un poco inquietos. ¿Qué es lo importante a tener en cuenta en este contexto?
El arranque de la semana se presenta con el precio del petróleo superando nuevamente los 110 dólares por barril. Esto ocurre en un contexto de frágil alto el fuego en Medio Oriente, marcado por recientes ataques con drones en los Emiratos Árabes Unidos y declaraciones del presidente Trump, que instan a Irán a actuar con rapidez. Las advertencias de la Agencia Internacional de Energía sobre un potencial desabastecimiento de petróleo si el estrecho de Ormuz sigue bloqueado agregan más presión a la situación. Por si fuera poco, las condiciones financieras globales se están volviendo más estrictas.
Los mercados no ocultan su preocupación por la inflación. Los niveles de deuda pública han llevado a una caída en los precios de los bonos soberanos alrededor del mundo. Las tasas de interés a 10 años de los países del G-7 han alcanzado su punto más alto en dos décadas. La rentabilidad de la deuda a largo plazo está subiendo rápidamente, con la tasa a 30 años del bono del Tesoro estadounidense acercándose al 5,15%, su nivel más elevado desde 2007, y similar comportamiento en bonos alemanes y japoneses.
Este panorama también afecta las expectativas sobre la política monetaria. En solo dos meses, el mercado cambió de anticipar recortes en la tasa de la Reserva Federal (Fed) a considerar posibles aumentos antes de fin de año. Este cambio genera más presión sobre el bloqueo en Ormuz, lo que claramente no beneficia a Trump, quien siempre propuso bajar los costos de financiamiento para los hogares estadounidenses.
Foco en la temporada de reportes empresariales
A pesar de la caída en los precios de los bonos, el mercado de acciones sigue sostenido por una temporada favorable de reportes empresariales. Esta semana, se espera un momento clave: el miércoles se anunciarán los resultados trimestrales de Nvidia, que está al frente del auge de la inversión en inteligencia artificial. Los analistas proyectan un crecimiento de ingresos del 78%, alcanzando más de 78.000 millones de dólares, lo que debería traducirse en un beneficio por acción de 1,77 dólares.
A los mercados también les interesará saber cómo van los márgenes de la empresa, especialmente durante la transición de sus chips Blackwell a Vera Rubin, así como el impacto del aumento en los costos de fabricación. Los comentarios del CEO, Jensen Huang, sobre la inversión en capital por parte de gigantes como Amazon y Microsoft también serán seguidos de cerca. Este gasto en IA continúa siendo un motor clave para el crecimiento de Nvidia en la segunda mitad de 2026.
Los resultados de Nvidia serán una prueba crucial para la demanda de chips y la inversión en infraestructura relacionada. Recordemos que las acciones de Nvidia han subido un 36% desde marzo, mientras que el índice de semiconductores de Filadelfia ha aumentado más del 60%. Además, este anuncio coincide con la importante conferencia de desarrolladores de Google, donde se presentarán las últimas novedades en IA.
En paralelo, se esperan reportes de empresas minoristas estadounidenses que permitirán medir el pulso del consumo: el jueves se destacan los resultados de Walmart, que mostrarán cómo los consumidores están manejando los altos costos de energía. Antes de eso, Home Depot y Target ya han recortado sus proyecciones de ganancias, y se verá si esta tendencia continúa o empieza a estabilizarse.
El G7 y la macroeconomía
En el ámbito macroeconómico, esta semana también promete ser intensa. Lunes y martes, los ministros de finanzas del G7 se reunirán, centrando sus debates en la tensión en las tasas de interés y la crisis energética derivada del conflicto con Irán. Adicionalmente, la Fed publicará las actas de su última reunión, aunque este dato podría perder relevancia tras el cambio de presidente en la Fed.
El jueves será un día clave, ya que se publicarán indicadores de confianza empresarial importantes. Se espera una ligera baja en la confianza general, pero será crucial analizar las tendencias subyacentes, como las expectativas de costos y nuevos pedidos. Esto proporcionará información valiosa sobre las perspectivas de inflación y actividad económica. También se difundirá el dato final del índice de confianza del consumidor en EE. UU., que cayó a mínimos históricos en mayo.