Acusaciones de afiliación falsa tras las elecciones locales
El actual diputado nacional Fernando de Andreis visitó Córdoba en un momento complicado para el PRO en la provincia. A pesar de ser un referente del partido y cercano al expresidente, su llegada generó más tensiones, especialmente porque no se reunió con las autoridades locales. En medio de este clima, Oscar Agost Carreño, ex presidente del PRO Córdoba, criticó la falta de respeto hacia la democracia y las instituciones.
Durante su visita, De Andreis se mostró con un grupo de dirigentes que no están alineados con la conducción actual del PRO en la provincia. En una publicación en redes sociales, afirmó: “Estuvimos reunidos en Córdoba con dirigentes de toda la provincia dispuestos a seguir trabajando por los valores del partido fundado por Mauricio Macri”. Este gesto reavivó los conflictos internos que han caracterizado al PRO cordobés.
La interna del PRO en Córdoba
Este episodio ocurre en un contexto donde Carreño había compuesto una lista con dirigentes cercanos a Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta para tratar de mantener el control del partido. Recentemente, se eligió a Oscar Tamis como el nuevo presidente del PRO Córdoba, lo que profundiza las divisiones existentes.
La respuesta de Carreño no tardó en llegar, y a través de X (anteriormente Twitter), no escatimó en críticas hacia la gestión de De Andreis. Dijo que el PRO de Macri se caracterizaba por ser democrático y respetar las instituciones, contrariamente a las intervenciones y las maniobras para evitar internas.
De Andreis, defendiendo su postura, retrucó acusando a Carreño de “robarse” el partido y de haber utilizado afiliados falsos para beneficio personal. En una serie de intercambios de agravios, enfatizó que Carreño ha destruido el partido por su ambición.
La disputa no es solo política; se siente en el aire de Córdoba. Las tensiones son palpables, y hasta ahora, la situación no parece tener un fin a la vista. Cada nuevo cruce añade leña al fuego, y las divisiones internas del PRO son un reflejo de la lucha por el poder en la provincia. En este caldo de cultivo, quedan claras las diferencias entre lo que representa cada grupo dentro del partido y lo que aspiran a construir en el futuro.