La ocupación de adultos mayores creció 32,6% en nueve años
La aceleración de la inflación y el aumento en el costo de vida están complicando cada vez más la economía de los hogares, especialmente de los adultos mayores. Hasta marzo, la tasa de personas mayores de 65 años trabajando alcanzó el 32,6%, un número significativo comparado con el crecimiento del empleo total, que fue del 17,8% en el mismo período. Esto se refleja en un informe reciente que utiliza datos de la Encuesta Permanente de Hogares.
Días atrás, se observó una situación crítica en el frigorífico Cabaña Don Theo. Allí se formaron colas de más de 10 cuadras bajo la lluvia para acceder a uno de los 60 puestos de trabajo ofrecidos. Entre los candidatos, había desde jóvenes buscando su primer empleo hasta jubilados y trabajadores despedidos.
Una de las testimonios que se escuchó en el lugar destaca la realidad de muchos: “Es fuerte ver a hombres y mujeres de 60 años buscando trabajo.” A veces, cuando uno piensa en esta etapa de la vida, imagina que están disfrutando de sus nietos o retirados, pero la situación es muy diferente. Las filas eran interminables y estas miradas reflejaban cansancio y necesidad.
La necesidad de volver al mercado laboral está creciendo en el país. La jubilación mínima es de $473.174,10, incluidos los $70.000 de bono que no se ha actualizado desde marzo de 2024. Pero la canasta básica para un hogar de jubilados ya supera los $744.990 en la Ciudad de Buenos Aires. Para aquellos que dependen de su pensión, esto se vuelve un desafío enorme, ya que el costo de vida sigue aumentando.
Además, la mora de las familias está en su nivel más alto desde 2004, alcanzando un 11,5% en marzo. Cada vez más hogares están recurriendo a financiamiento para cubrir gastos diarios, lo que agrava aún más la situación.
Frente a los bajos ingresos, los jubilados toman trabajos por cuenta propia
En este contexto, a finales de 2025, había 686.160 personas de 65 años y más trabajando en áreas urbanas del país. Aunque esto representa solo el 5,1% del total de ocupados, lo notable es el aumento constante desde 2016, cuando solo representaba el 4,5%. También se alcanzaron máximos históricos en la tasa de actividad, que llegó al 18,9%, y la tasa de empleo a 18,1%.
Detrás de los números, hay un cambio en el tipo de empleo que buscan los jubilados. Casi la mitad de ellos son cuentapropistas, con un aumento notable en los últimos años. El informe indica que esta tendencia se basa más en estrategias de supervivencia que en una elección personal. Muchos adultos mayores necesitan generar ingresos extra, más que por deseo, por la necesidad de cubrir sus gastos diarios.
Recientemente, se popularizó una anécdota en una plataforma de streaming sobre un hombre mayor, posiblemente abuelo de alguno de los presentadores, que manejaba un auto de aplicaciones y se quedó dormido al volante tras varias horas de trabajo. Esto retrata una realidad que muchos pueden reconocer.
Dónde se concentra el empleo de los jubilados
Los jubilados están encontrando trabajo principalmente en la construcción, que reunió el 12,7% de los cuentapropistas de esta edad, un crecimiento del 74,6% desde 2016. Le sigue el comercio de alimentos, con un 11,3% de inclusión de adultos mayores, lo que se traduce en un aumento del 167,2% en el mismo período. Las actividades jurídicas y contables también han tenido un crecimiento considerable.
En contraste, el trabajo asalariado se ha vuelto más precario. La informalidad entre los asalariados mayores de 65 años creció del 47% en 2016 al 55,7% en 2025. Hoy, más de la mitad de quienes continúan trabajando lo hacen sin aportes ni formalidades. El último año, los asalariados formales de esta franja de edad cayeron un 11%, mientras que los informales crecieron un 21,2%.
La imagen de los jubilados formando filas bajo la lluvia refleja una transformación profunda en el mercado laboral. Largas esperas para entregar un currículum son cada vez más comunes, en un contexto donde el empleo formal es escaso y las jubilaciones apenas logran cubrir los gastos básicos de vida.