Javier y Karina Milei enfrentan denuncia por uso de recursos públicos
El abogado de Derechos Humanos, Javier Garín, ha presentado una denuncia penal contra el presidente Javier Milei y la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. La acusación incluye delitos como malversación de fondos públicos y abuso de autoridad.
La denuncia, registrada con el número CFP 1557/2026 en el Juzgado Federal N° 1 de la Dra. María Romilda Servini, señala la utilización de recursos estatales para actividades personales que no benefician a la comunidad. Se menciona un notable aumento en el presupuesto destinado a viajes al exterior, que se prevé duplicar para este año.
Según el documento, estos viajes generan un impacto significativo en las arcas públicas, contradiciendo la supuesta austeridad que se esgrime como justificación para recortes en áreas críticas, como la atención a jubilados y personas con discapacidad. La denuncia destaca que “los viajes al exterior implican gastos considerables que afectan al erario público”.
Garín subraya una preocupación mayor, al afirmar que se estaría desviando continuamente fondos públicos para fines privados. Las cifras presentadas en la denuncia revelan un ausentismo sin precedentes del presidente, quien en marzo de 2026 habría estado 196 días lejos de su despacho en Balcarce 50. En poco más de dos años, Milei realizó 77 viajes a 17 países.
La mayoría de estos desplazamientos, según la denuncia, tenían la intención de promover su imagen en el exterior y participar en conferencias de contenido ideológico. Se menciona que en ocasiones estuvo presente en eventos relacionados con figuras de ultraderecha, como Viktor Orbán y campañas políticas en el extranjero como la de Vox en España.
El abogado Garín critica la fusión inaceptable entre los intereses personales del presidente y los del Estado, considerando estas acciones no solo un delito, sino una amenaza a los principios republicanos. “No se puede utilizar el dinero de los argentinos para hacer campaña a favor de ideologías ajenas”, afirmó, insistiendo en que desviar fondos para beneficio personal mientras se recortan recursos esenciales es absolutamente inadmisible.