¿La portabilidad de internet afecta la frecuencia de uso?
La compañía SpaceX ha traído consigo al país dos opciones bien diferentes para acceder a su servicio de internet satelital Starlink. La elección entre un equipo portátil o un kit residencial depende de cómo planeás usarlo. Este servicio busca conectar zonas que no cuentan con acceso a cable o fibra óptica, y para eso, lo único que necesitás es una antena y una buena vista del cielo para conectarte a los satélites.
El servicio se puede resumir en dos alternativas: por un lado, tenés el modelo portátil, ideal para quienes están en constante movimiento. Por otro, está el kit residencial, que se destaca por ofrecer una conexión más estable y rápida en un solo lugar.
El funcionamiento del internet satelital de Starlink
El sistema de Starlink está basado en una red de satélites que transmiten señal a una antena instalada en tierra. Así, el usuario puede disfrutar de conexión inalámbrica, habilitando desde streaming hasta videollamadas y juegos online. El kit residencial se compone de una antena más grande y un router independiente, además de todo el cableado necesario y una base de apoyo para su instalación. Esta opción está pensada principalmente para las zonas rurales o alejadas de los centros urbanos.
Mientras tanto, el equipo portátil, con un diseño más compacto, integra el router, lo que lo hace aún más fácil de trasladar. Este modelo es perfecto para quienes viajan o necesitan conectividad de forma temporal, como puede ser en un camping o un vehículo recreativo. Su instalación es bastante simplificada: solo hay que conectar, orientar la antena hacia el cielo y activarlo mediante la app oficial.
Starlink Mini
El Starlink Mini es una opción que se destaca por su tamaño reducido. Con dimensiones de aproximadamente 30 x 26 centímetros, y pesando alrededor de 1,22 kg, es bastante liviano, lo que facilita llevarlo en una mochila. Además, al contar con un router WiFi integrado, no necesitás dispositivos adicionales.
Este sistema está orientado a quienes necesitan conexión en lugares no permanentes. A pesar de ser portátil, hay que tener en cuenta que presenta algunas limitaciones respecto al kit residencial. Por ejemplo, la velocidad de descarga promedio ronda apenas los 16 Mbps, aunque en condiciones óptimas puede superar los 100 Mbps. Para tareas básicas como navegar por la web, revisar correos o hacer streaming en calidad moderada, sirve bastante bien.
Starlink Kit
En cambio, el Starlink Standard Kit es la opción para aquellos que buscan una conexión más robusta. Este kit incluye una antena más grande, diseñada para instalaciones fijas, que mide 38 x 60 centímetros y pesa cerca de 7 kg. Utiliza un router independiente que mejora la conectividad dentro del hogar, y la versión más avanzada incluye WiFi 6 con soporte tri-banda, permitiendo hasta 235 dispositivos conectados simultáneamente.
El rendimiento de este kit supera ampliamente al de la versión portátil. La velocidad de descarga promedio puede alcanzar 150 Mbps y hasta 325 Mbps en picos. Además, ofrece una velocidad de subida que ronda los 20 Mbps, ideal para videollamadas estables y streaming en alta definición. Eso sí, su consumo energético es de 70 watts, por lo que requiere estar conectado a una fuente eléctrica tradicional para funcionar.
Así, tanto el modelo portátil como el residencial tienen sus ventajas, dependiendo del uso que le vayas a dar. Todo esto facilita el acceso a una conectividad de calidad en distintos entornos, lo que es realmente fundamental en el mundo actual.