Kevin Warsh se une a una Fed que resiste bajar tasas

Si bien Kevin Warsh parece tener el camino allanado para convertirse en el nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, su desafío apenas comienza. A partir del viernes 15 de mayo, se embarcará en una especie de “sintonía fina” para persuadir al Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el grupo que decide la política monetaria, sobre la necesidad de recortar las tasas. Esto es especialmente relevante dado el impacto inflacionario que la guerra en Medio Oriente ya ha empezado a causar en la economía norteamericana.

No obstante, el camino no será sencillo para Warsh, quien fue nominado por Trump. De hecho, la última decisión de la Fed sobre tasas fue bastante reveladora. Aunque se pensaba que la tasa se mantendría entre 3,5% y 3,75%, la cantidad de disidencias sorprendió a más de uno. La votación se realizó con un 8 a 4, la mayor cantidad de votos en contra desde octubre de 1992.

Un dato interesante es que Stephen Miran, gobernador también designado por Trump, votó a favor de un recorte de 25 puntos, alineándose con una postura más flexible. Sin embargo, los presidentes de las Fed regionales de Cleveland, Mineápolis y Dallas optaron por mantener las tasas, pero dejaron claro que no promoverían una postura bajista.

“El análisis del mercado es bastante claro: incluso si Warsh llega con una mentalidad más proclive a los recortes, le costará reunir los siete votos necesarios para realizar dicha reducción de tasas en el corto plazo”, comentan fuentes especializadas.

Jerome Powell: el desafío para Warsh

Un gran obstáculo que enfrenta Warsh no es otro que Jerome Powell, quien ha confirmado que permanecerá en la Fed como gobernador hasta enero de 2028. Aunque había considerado retirarse, los problemas legales surgidos de la administración de Trump lo llevaron a cambiar de idea. Powell ha expresado sus preocupaciones sobre los ataques políticos y judiciales que enfrenta la institución, algo sin precedentes en la historia de Estados Unidos. Se espera que en los próximos días la Corte Suprema decida sobre el intento de Trump de destituir a la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, en 2025.

Collin Martin, jefe de investigación y estrategia de renta fija del Centro Schwab para la Investigación Financiera, explicó que la decisión de Powell de quedarse es crucial. “Si Powell se hubiera ido, el presidente Trump podría haber designado a otra persona, lo que habría complicado aún más la situación”, dijo Martin.

La falta de uno de los pocos miembros del FOMC que apoyaría recortes agresivos, junto con la disidencia reciente, reduce las probabilidades de que eso suceda este año. Según el Fed Watch de CME, en las seis reuniones restantes hasta 2026, las posibilidades de nuevos recortes apenas superan el 7%.

El dilema de Kevin Warsh

Un interrogante que surge es si Warsh votaría en contra de mantener o aumentar las tasas en caso de que esa sea la tendencia mayoritaria. Este tipo de decisión ha ocurrido solo tres veces en la historia de la Fed. Sería arriesgado y podría generarle tensiones con sus colegas del FOMC, además de poner en entredicho su apoyo ante la administración de Trump.

La economista de GMA Capital, Rocío Bisang, comentó que Warsh “se encuentra en una situación compleja”. Si opta por una agenda alineada con Trump, podría debilitar su liderazgo interno en la Fed. Sin embargo, si decide no hacerlo, podría arriesgarse a perder el apoyo de quienes lo promovieron.

Al final, parece que parte de su capital político jugará en cambios más estructurales dentro de la Fed, como la gestión del balance y la coordinación con el Tesoro. Estos serán aspectos que medirán su gestión mucho más que cualquier recorte inmediato de tasas.

Empleo e inflación: el foco

Con este panorama, Warsh podría ganar apoyo si observan debilidades en el mercado laboral o progresos hacia el objetivo de inflación del 2% que establece la Fed. Este viernes se conocerán los datos de empleo, y James Knightley, analista del Grupo ING, espera un aumento de cerca de 50.000 puestos en abril, concentrándose en los servicios de educación y salud.

Sin embargo, destacó que el aumento mensual en el empleo ha sido, en promedio, de solo 20.000 puestos desde enero de 2025. “Si Estados Unidos no logró un aumento significativo de empleo cuando la economía estaba en crecimiento, será un desafío aún mayor en este contexto de problemas económicos y geopolíticos”, expresó.

Los informes recientes traen luces y sombras: algunos índices apuntan a una contracción, mientras que las solicitudes de subsidio por desempleo han sido bajas y las estadísticas de empleo de ADP han mostrado resultados positivos.

Por su parte, el índice de inflación PCE de marzo confirmó el impacto del shock energético en los precios, con un aumento del 0,7% en el mes y un 3,5% interanual, el nivel más alto desde mayo de 2023. La mayoría de este aumento fue atribuido a los precios de la energía.

A pesar de las fluctuaciones, Bisang concluye que “hoy, el contexto macro no parece justificar un recorte”, enfatizando que no hay un factor claro que lo respalde.

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