El Pentágono firma acuerdos de IA y excluye a Anthropic
El Pentágono está en pleno movimiento y acaba de cerrar acuerdos con siete gigantes tecnológicos para integrar inteligencia artificial en sus sistemas militares más sensibles. Esta estrategia busca modernizar las capacidades del Ejército de Estados Unidos y, de paso, evitar depender de un solo proveedor en áreas que son claves para su seguridad nacional.
Las empresas elegidas para participar en esta iniciativa incluyen a SpaceX, OpenAI, Google, NVIDIA, Reflection, Microsoft y Amazon Web Services. Ellas trabajarán en redes clasificadas, también conocidas como Impact Levels 6 y 7, donde se desarrollan operaciones de inteligencia y planificación de misiones críticas.
Sin embargo, no todas las compañías quedaron dentro de este círculo exclusivo. Anthropic, una de las firmas más influyentes en el desarrollo de IA avanzada, quedó fuera del juego. Al parecer, tiene un pleito con el gobierno estadounidense por las condiciones de uso de su tecnología, lo que generó un gran revuelo.
Conflictos por el uso militar de la inteligencia artificial
La tensión se origina en una cláusula que permite el uso de herramientas de IA para “cualquier uso legal”. Anthropic se mostró reacia a aceptar esta condición, ya que teme que su tecnología se aplique en sistemas delicados, como drones autónomos o mecanismos de vigilancia.
En el 2026, Anthropic fue catalogada como un “riesgo para la cadena de suministro”, lo que le costó nuevos contratos tanto con el Pentágono como con sus contratistas. Esta decisión generó un conflicto legal y ha profundizado la brecha entre la empresa y el gobierno.
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, ha expresado su preocupación sobre el uso militar de la inteligencia artificial sin regulaciones claras. Sin embargo, en el gobierno han surgido señales de distensión; incluso el presidente Donald Trump comentó que la empresa “está mejorando”, dejando entrever la posibilidad de nuevas negociaciones.
Mientras tanto, el avance tecnológico también despierta dudas en el campo de la ciberseguridad. El modelo Mythos, desarrollado por Anthropic, ha llamado la atención por su capacidad de detectar vulnerabilidades en sistemas informáticos, algo que podría utilizarse tanto para defensa como para ataques.
Funcionarios del Departamento de Defensa han descrito este desarrollo como un hito en términos de seguridad nacional. Más allá del conflicto específico con Anthropic, la decisión del Pentágono refleja una tendencia global hacia la integración acelerada de la inteligencia artificial en el ámbito militar. Herramientas como GenAI.mil ya están siendo utilizadas por las fuerzas armadas, con más de un millón de usuarios en pocos meses.
El gobierno argumenta que contar con múltiples proveedores permitirá acceder a una variedad más amplia de capacidades tecnológicas, lo cual ayudará a minimizar riesgos y mejorar la toma de decisiones en situaciones complejas.